El Evangelio

Evangelio según San Lucas 9,51-62.
Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén
y envió mensajeros delante de él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento.
Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén.
Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: "Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?".
Pero él se dio vuelta y los reprendió.
Y se fueron a otro pueblo.
Mientras iban caminando, alguien le dijo a Jesús: "¡Te seguiré adonde vayas!".
Jesús le respondió: "Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza".
Y dijo a otro: "Sígueme". El respondió: "Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre".
Pero Jesús le respondió: "Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios".
Otro le dijo: "Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos".
Jesús le respondió: "El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios".

domingo, 1 de mayo de 2011

Actualidad: "El Papa proclamó beato a Juan Pablo II en una multitudinaria ceremonia"


Por Por Kelly Velásquez | AFP – dom, 1 may 2011 16:53

El papa Benedicto XVI proclamó este domingo en la plaza de San Pedro "beato" a su predecesor Juan Pablo II (1978-2005) durante una imponente y multitudinaria ceremonia que congregó a más de un millón de personas provenientes de todo el mundo en la capital italiana.
El Papa, que llevaba la casulla y la mitra de Juan Pablo II, pronunció la solemne fórmula en latín con la cual elevó a la gloria de los altares a su predecesor, con quien colaboró durante 23 años.
"Concedemos que el venerado Siervo de Dios Juan Pablo II, Papa, sea de ahora en adelante llamado beato", proclamó.
Un largo aplauso y gritos de "Santo Subito" (santo de inmediato) estallaron en la plaza, llena de gente que enarbolaba banderas de numerosas nacionalidades, entre ellas polacas, españolas y brasileñas.
Para que Juan Pablo II se convierta en santo es necesario que se le reconozca un milagro en el marco de un proceso de canonización, lo que podría hacerse "dentro de unos años", explicó más tarde el número dos del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone.
La emoción reinó entre los representantes de 86 delegaciones de países extranjeros
"Percibíamos el perfume de su santidad", reconoció durante su homilía Benedicto XVI, quien elogió "la fuerza de un gigante" que logró "invertir" la tendencia de "la sociedad, la cultura y los sistemas políticos y económicos" a abandonar el cristianismo.
Una inmensa fotografía de 1995 de un sonriente y saludable Karol Wojtyla, desplegada en el balcón central de la basílica, fue desvelada en el momento de la proclamación.
Bajo un sol templado, la ceremonia, en la que el Papa usó también el cáliz que Juan Pablo II empleó en los últimos años, fue transmitida en directo a numerosos países, en particular Polonia, donde miles de polacos salieron masivamente a las calles para seguir la beatificación en directo en pantallas gigantes.
En la Basílica de Guadalupe de la ciudad de México, cientos de jóvenes habían acampado desde la noche del sábado para presenciar en directo la ceremonia. Y en Centroamérica, miles de católicos celebraron el evento con vigilias, marchas y oficios religiosos.
El culto litúrgico del nuevo beato será celebrado el 22 de octubre de cada año, en el aniversario del comienzo del pontificado de Juan Pablo II en 1978.
La beatificación del primer Papa polaco de la historia, quien falleció el 2 de abril de 2005 a los 84 años tras una larga enfermedad, es el paso previo a la canonización y se llevó a cabo en un tiempo récord.
En total 22 jefes de Estado y de Gobierno asistieron al evento, entre ellos los presidentes de México, Felipe Calderón, de Honduras, Porfirio Lobo, y el controvertido presidente de Zimbabue, Robert Mugabe.
Casi todos los países latinoamericanos enviaron importantes delegaciones para rendir homenaje al pontífice que recorrió la región de punta a punta.
Ante el féretro de Juan Pablo II y una preciosa reliquia con su sangre, expuestos dentro de la basílica para la veneración, desfilaron durante horas cientos de fieles.
Benedicto XVI abrió la procesión y se recogió para orar en silencio ante el féretro de su predecesor.
Las puertas de la basílica permanecerán abiertas hasta "el último peregrino", indicó la Santa Sede, lo que debía ocurrir al amanecer.
Unas 280 personas sufrieron malestares y desmayos. El cardenal español Agustín García Gasco Vicente, de 80 años, ex arzobispo de Valencia, falleció en Roma de un infarto poco antes de la ceremonia.
La sepultura definitiva de los restos de Juan Pablo II se realizará sucesivamente en forma privada en la basílica de San Pedro, en la capilla de San Sebastián, al lado de la capilla en donde se encuentra la célebre estatua La Piedad de Miguel Ángel, en el ala derecha del templo.
La beatificación de uno de los pontífices más populares de la historia reciente, que viajó por todos los rincones del planeta y utilizó todo tipo de medios de comunicación para llevar su mensaje al mundo, convierte su papado en uno de los emblemas de la Iglesia de la era moderna.
El pontífice juvenil, deportivo, accesible, que escalaba montañas, esquiaba y bromeaba, fue inflexible hasta el final sobre temas como el control de la natalidad, el aborto y el divorcio.
"Que emoción estar aquí, no me imaginaba poder asistir", confesó la monja colombiana Patricia Fajardo, quien acudió con otros compatriotas.
La principal sombra que pesa hoy en día sobre su papado es que no haya usado contra los curas condenados por pedofilia, entre ellos el fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel, la misma intransigencia que aplicó a los sectores más progresistas de la Iglesia, como la teología de la Liberación, que apartó sin titubear de América Latina.
Una monja muestra una fotografía del papa Juan Pablo II entre la multitud de fieles asistentes a su beatificación, el 1 de mayo de 2011 en la Plaza de San Pedro, en Ciudad del Vaticano.
Un retrato del papa Juan Pablo II es desvelado en la Plaza de San Pedro, en Ciudad del Vaticano, este 1 de mayo de 2011, durante su ceremonia de beatificación.
Fechas clave del pontificado y del proceso de beatificación de Juan Pablo II, que culminará el domingo 1 de mayo de 2011, con una ceremonia presidida por el papa Benedicto XVI.

1 comentario:

  1. La innegable grandeza de Juan Pablo II, lo que hizo de él una figura ética auténtica, honesta y sincera, fue su coherente rechazo del relativismo ético y del fácil hedonismo postmodernos, su defensa intransigente de la vida y su rechazo del aborto y la eutanasia como dos de los grandes males de nuestra era. En esto Juan Pablo II mantuvo una postura admirable e intachable, por la que no sólo los católicos sino también miembros de otras religiones y no creyentes respetamos y honramos su memoria.

    Por desgracia, esa insoslayable honestidad y radicalidad ética de Juan Pablo II no fue suficiente para cortar de raíz la problemática de la pederastia en el seno de la Iglesia. Viéndola desde fuera, como no creyente, pienso que la raíz de los problemas de pederastia es sistémica, y que no tiene nada que ver con el celibato de los sacerdotes sino más bien con la estricta separación de sexos y con la exclusión de la mujer del seminario y del sacerdocio. Aunque, por supuesto, puedo equivocarme.

    Saludos cordiales y enhorabuena por este magnífico blog.

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