El Evangelio

Evangelio según San Lucas 9,51-62.
Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén
y envió mensajeros delante de él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento.
Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén.
Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: "Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?".
Pero él se dio vuelta y los reprendió.
Y se fueron a otro pueblo.
Mientras iban caminando, alguien le dijo a Jesús: "¡Te seguiré adonde vayas!".
Jesús le respondió: "Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza".
Y dijo a otro: "Sígueme". El respondió: "Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre".
Pero Jesús le respondió: "Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios".
Otro le dijo: "Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos".
Jesús le respondió: "El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios".

martes, 21 de junio de 2016

¿Cómo balancear una saludable vida mental con la vida espiritual?

El ser humano es una unidad biopsicoespiritual, cada una de las dimensiones de la persona esta interconectada, influyendo en la otra, lo primero que vemos es lo externo, nuestro cuerpo, con el cual nos reconocemos a nosotros mismos y nos permite relacionarnos con los demás y con nuestro entorno, pero más profundo que esto es nuestra dimensión psicológica, donde se encuentran nuestras emociones, pensamientos, nuestra aproximación a la realidad. Y más profunda todavía está nuestra dimensión espiritual, el lugar donde esta nuestra mismidad, lo que hace que seamos quienes somos, donde se establece la relación con Dios, es aquí donde experimentamos nuestro anhelo de trascendencia y de encuentro con Dios. Cuando una está mal, las otras dos también se ven afectadas. Siendo las tres dimensiones muy importantes, la espiritual tiene una supremacía sobre las demás, pues el área donde nos relacionamos con el Señor y por ende encontramos la verdad acerca de quiénes somos en realidad, al saber quiénes somos desde la verdad, lo psicológico va a estar fundamentado desde lo esencial y no desde lo que creemos ser o lo que buscamos ser para ganar la aprobación de los demás. Estar en paz espiritualmente es la garantía para una verdadera salud mental, pero al mismo tiempo trabajar en el propio conocimiento personal de nuestros pensamientos, sentimientos, nos ayudará a tomar cada día más conciencia. Las tres dimensiones interactúan entre sí, lo cual significa que debemos fortalecerlas para poder lograr el equilibrio que tanto deseamos. Autor: Victoria Vásquez en Asociación Católica de Psicología

SANTA CATALINA...Un lugar cristiano en Microcentro

Santa Catalina…“Entre el ruido, Alguien te escucha”. Somos una comunidad cristiana integrada por sacerdotes y laicos perteneciente a la Arquidiócesis de Buenos Aires. Estamos abiertos y atentos a las necesidades espirituales de las personas que trabajan y transitan en el Microcentro. Queremos celebrar la vida de cada persona. Y queremos contemplar en cada una el rostro vivo de Jesús que vive en la ciudad. Miramos con ojos de fe y a la luz del Evangelio la realidad de aquellos que se acercan o de aquellos a quienes encontramos, sus vínculos, sus preguntas y deseos, sus trabajos y emprendimientos personales. Estamos insertos en la ciudad. Somos Iglesia en el Microcentro. Somos ciudad ruidosa y agitada que esconde y descubre constantemente a Dios. Asumimos el desafío de que ese sea el lugar de encuentro. San Martín 705 | (C1004AAO) | CABA | Argentina Teléfono: (54-11) 5238-6040 Email: recepcion@santacatalina.org.ar Lunes a Viernes 8 a 21 hs. http://www.santacatalina.org.ar/

DESIDERATA

Por lo tanto, mantente en paz con Dios... Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda qué paz puede haber en el silencio. Vive en buenos términos con todas las personas. Dí tu verdad tranquila y claramente; escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante; ellos también tienen su historia. Evita las personas ruidosas y agresivas. Si te comparas con otros, puedes volverte vanidoso y amargo; porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú. Disfruta de tus logros así como de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera, aunque sea humilde; es una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del tiempo. Usa la precaución en tus negocios; porque el mundo está lleno de trampas. Pero no por eso te ciegues a la virtud que pueda existir; mucha gente lucha por altos ideales; y en todas partes la vida está llena de heroísmo. Sé tu mismo. Especialmente, no finjas afectos. Tampoco seas cínico respecto al amor; porque frente a toda aridez y desencanto el amor es perenne como la hierba. Recoge mansamente el consejo de los años, renunciando graciosamente a las cosas de la juventud. Nutre tu fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina. Pero no te angusties con fantasías. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Junto con una sana disciplina, sé amable contigo mismo. Tú eres una criatura del universo, no menos que los árboles y las estrellas; tú tienes derecho a estar aquí. Y te resulte evidente o no, sin duda el universo se desenvuelve como debe. Por lo tanto, mantente en paz con Dios, de cualquier modo que lo concibas y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantén en la ruidosa confusión, paz con tu alma. Con todas sus farsas, trabajos y sueños rotos, éste sigue siendo un mundo hermoso. Ten cuidado, esfuérzate en ser feliz.

martes, 7 de julio de 2015

"EN TIEMPO PRESENTE" Lic. Alberto Sánchez (Psicólogo U.B.A.)

Una orientación más humana en Salud mental y emocional... PSICOTERAPIA & DESARROLLO PERSONAL Además: Abordajes en niños y adolescentes con TEA y sus familias Capacitación: cursos y seminarios. Supervisiones para nuevos profesionales. Consultorios en C.A.B.A. (Centro), Villa Urquiza, y Wilde Solicitar entrevista al 15 4082-5580 Teléfono para dejar mensajes: 11 4353-1523 o por e-mail a alberto_rsanchez@yahoo.com.ar

lunes, 9 de marzo de 2015

Jesús te seguiré Daniel Poli y Ricardo Soulé

Mensaje del Santo Padre Francisco para la cuaresma 2015

Queridos hermanos y hermanas: La Cuaresma es un tiempo de renovación para la Iglesia, para las comunidades y para cada creyente. Pero sobre todo es un «tiempo de gracia» (2 Co 6,2). Dios no nos pide nada que no nos haya dado antes: «Nosotros amemos a Dios porque él nos amó primero» (1 Jn 4,19). Él no es indiferente a nosotros. Está interesado en cada uno de nosotros, nos conoce por nuestro nombre, nos cuida y nos busca cuando lo dejamos. Cada uno de nosotros le interesa; su amor le impide ser indiferente a lo que nos sucede. Pero ocurre que cuando estamos bien y nos sentimos a gusto, nos olvidamos de los demás (algo que Dios Padre no hace jamás), no nos interesan sus problemas, ni sus sufrimientos, ni las injusticias que padecen… Entonces nuestro corazón cae en la indiferencia: yo estoy relativamente bien y a gusto, y me olvido de quienes no están bien. Esta actitud egoísta, de indiferencia, ha alcanzado hoy una dimensión mundial, hasta tal punto que podemos hablar de una globalización de la indiferencia. Se trata de un malestar que tenemos que afrontar como cristianos. Cuando el pueblo de Dios se convierte a su amor, encuentra las respuestas a las preguntas que la historia le plantea continuamente. Uno de los desafíos más urgentes sobre los que quiero detenerme en este Mensaje es el de la globalización de la indiferencia. La indiferencia hacia el prójimo y hacia Dios es una tentación real también para los cristianos. Por eso, necesitamos oír en cada Cuaresma el grito de los profetas que levantan su voz y nos despiertan. Dios no es indiferente al mundo, sino que lo ama hasta el punto de dar a su Hijo por la salvación de cada hombre. En la encarnación, en la vida terrena, en la muerte y resurrección del Hijo de Dios, se abre definitivamente la puerta entre Dios y el hombre, entre el cielo y la tierra. Y la Iglesia es como la mano que tiene abierta esta puerta mediante la proclamación de la Palabra, la celebración de los sacramentos, el testimonio de la fe que actúa por la caridad (cf. Ga 5,6). Sin embargo, el mundo tiende a cerrarse en sí mismo y a cerrar la puerta a través de la cual Dios entra en el mundo y el mundo en Él. Así, la mano, que es la Iglesia, nunca debe sorprenderse si es rechazada, aplastada o herida. El pueblo de Dios, por tanto, tiene necesidad de renovación, para no ser indiferente y para no cerrarse en sí mismo.