El Evangelio

Evangelio según San Lucas 9,51-62.
Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén
y envió mensajeros delante de él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento.
Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén.
Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: "Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?".
Pero él se dio vuelta y los reprendió.
Y se fueron a otro pueblo.
Mientras iban caminando, alguien le dijo a Jesús: "¡Te seguiré adonde vayas!".
Jesús le respondió: "Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza".
Y dijo a otro: "Sígueme". El respondió: "Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre".
Pero Jesús le respondió: "Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios".
Otro le dijo: "Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos".
Jesús le respondió: "El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios".

lunes, 16 de enero de 2012

"El despertar de la Sexualidad y la vida cristiana"



El año pasado tuve la oportunidad de acercarme a un grupo de jóvenes de una parroquia de zona sur.
Quien lideraba esas reuniones un joven fraile franciscano, me solicitó que visitara el grupo para brindarles una charla sobre sexualidad.
Los elementos que transmito a continuación forman parte de una introducción al tema que desplegué en aquella oportunidad.

Lic. Alberto Sánchez

Primera parte: Sexualidad y Genitalidad

Psicología y sexualidad se relacionan porque la sexualidad es una función vital en el ser humano que influye poderosamente en la conducta y la manera especifica de relacionarse con el otro. Es un impulso instintivo que recorre en su desarrollo distintas etapas con características definibles y es condicionada por el entorno sociocultural que contiene al sujeto.

La sexualidad como factor constitutivo

La sexualidad influye sobre procesos fisiológicos y psicológicos, pero ante todo es la expresión de una necesidad de comunicación física que excede ampliamente el aspecto genital de la sexualidad.
Al pensar en psicología y sexualidad, es fundamental tener en claro la diferencia entre sexualidad y genitalidad. La genitalidad se expresa en la pubertad y en la adolescencia. Esta etapa del desarrollo humano se encuentra al servicio de la reproducción. La sexualidad en cambio es un concepto mucho más amplio que incluye a la genitalidad. Confundir sexualidad y genitalidad es dejar de lado el componente afectivo, factor que determina la calidad de la relación con el otro.

La amplitud del término sexualidad incluye a la genitalidad

Sexualidad y genitalidad no son lo mismo como se mencionó, pero sin embargo se entrelazan en una dimensión vincular donde la relación es la función básica de la sexualidad requiere y exige, no solo el deseo sino la apertura y la atención hacia el otro a través del afecto la comunicación y la duración de un vinculo más allá de la etapa del enamoramiento adolescente.
La sexualidad humana no se reduce al encuentro entre hombre y mujer, es por esto que sexualidad y genitalidad no son equiparables. Fue Sigmund Freud quien realizo esta diferenciación básica. Psicología y sexualidad se relacionan en la clasificación de la sexualidad de acuerdo al tipo de conducta que genera y lleva a ejercer la sexualidad. Freud no solo teorizo sobre la sexualidad del adulto, sino que desarrollo el concepto de sexualidad infantil y sexualidad perversa.
Este desarrollo teórico puntualizo la existencia de sujetos cuyas prácticas sexuales se apartan, o al menos no incluyen, la posibilidad del coito y de la reproducción, como “los niños y los perversos” señalaba Freud. Entonces desde una perspectiva más abarcadora y completa de nuevo nos encontramos con la revelación de que sexualidad y genitalidad no son sinónimos.
La genitalidad hace referencia al aspecto más corporal de la sexualidad, centrándose en los genitales (masculinos y femeninos). Es un concepto parcial del sexo del individuo y de su conducta sexual, reduciendo ambos conceptos al aspecto anatómico fisiológico de los órganos genitales o reproductores, entendiendo principalmente: el pene en el varón y la vagina en la mujer.
Actualmente el concepto de sexualidad engloba el de genitalidad, ya que contempla otros aspectos definitorios de la vida sexual como son elementos culturales, emocionales, sociales, hormonales, etc.
A lo largo de la historia de la sexualidad encontramos momentos en los que el sexo se expresaba y se enmarcaba estrictamente en la genitalidad, es decir, en lo físico. La relación sexual se limitaba casi exclusivamente al coito. Sin embargo, hoy día, este concepto ha evolucionado, hasta el punto en el que se entiende que una mirada, un gesto, una caricia, un susurro, pueden considerarse como componentes sexuales, que cumplen el objetivo principal del sexo: el placer.
Como se ha dicho, la genitalidad es el aspecto corporal de la sexualidad. Es la estructura genital del ser humano, como hombre y como mujer. Está conformada entonces, por los órganos reproductores masculinos y femeninos.
La sexualidad es, pues, una característica esencial y básica de la persona humana. Toda ella tendrá la marca de la masculinidad o de la feminidad:
La sexualidad influye sobre procesos fisiológicos y psicológicos, pero ante todo es la expresión de una necesidad de comunicación física que excede ampliamente el aspecto genital de la sexualidad.