El Evangelio

Evangelio según San Lucas 9,51-62.
Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén
y envió mensajeros delante de él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento.
Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén.
Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: "Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?".
Pero él se dio vuelta y los reprendió.
Y se fueron a otro pueblo.
Mientras iban caminando, alguien le dijo a Jesús: "¡Te seguiré adonde vayas!".
Jesús le respondió: "Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza".
Y dijo a otro: "Sígueme". El respondió: "Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre".
Pero Jesús le respondió: "Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios".
Otro le dijo: "Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos".
Jesús le respondió: "El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios".

jueves, 6 de septiembre de 2012

¿Cómo balancear una saludable vida mental con la vida espiritual?

El ser humano es una unidad biopsicoespiritual, cada una de las dimensiones de la persona esta interconectada, influyendo en la otra, lo primero que vemos es lo externo, nuestro cuerpo, con el cual nos reconocemos a nosotros mismos y nos permite relacionarnos con los demás y con nuestro entorno, pero más profundo que esto es nuestra dimensión psicológica, donde se encuentran nuestras emociones, pensamientos, nuestra aproximación a la realidad. Y más profunda todavía está nuestra dimensión espiritual, el lugar donde esta nuestra mismidad, lo que hace que seamos quienes somos, donde se establece la relación con Dios, es aquí donde experimentamos nuestro anhelo de trascendencia y de encuentro con Dios. Cuando una está mal, las otras dos también se ven afectadas. Siendo las tres dimensiones muy importantes, la espiritual tiene una supremacía sobre las demás, pues el área donde nos relacionamos con el Señor y por ende encontramos la verdad acerca de quiénes somos en realidad, al saber quiénes somos desde la verdad, lo psicológico va a estar fundamentado desde lo esencial y no desde lo que creemos ser o lo que buscamos ser para ganar la aprobación de los demás. Estar en paz espiritualmente es la garantía para una verdadera salud mental, pero al mismo tiempo trabajar en el propio conocimiento personal de nuestros pensamientos, sentimientos, nos ayudará a tomar cada día más conciencia. Las tres dimensiones interactúan entre sí, lo cual significa que debemos fortalecerlas para poder lograr el equilibrio que tanto deseamos. Autor: Victoria Vásquez en Asociación Católica de Psicología

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