El Evangelio

Evangelio según San Juan 15,26-27.16,12-15.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí.
Y ustedes también dan testimonio, porque están conmigo desde el principio.
Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora.
Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo.
El me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.
Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: 'Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes'."

lunes, 16 de enero de 2012

"El despertar de la Sexualidad y la vida cristiana"



El año pasado tuve la oportunidad de acercarme a un grupo de jóvenes de una parroquia de zona sur.
Quien lideraba esas reuniones un joven fraile franciscano, me solicitó que visitara el grupo para brindarles una charla sobre sexualidad.
Los elementos que transmito a continuación forman parte de una introducción al tema que desplegué en aquella oportunidad.

Lic. Alberto Sánchez

Primera parte: Sexualidad y Genitalidad

Psicología y sexualidad se relacionan porque la sexualidad es una función vital en el ser humano que influye poderosamente en la conducta y la manera especifica de relacionarse con el otro. Es un impulso instintivo que recorre en su desarrollo distintas etapas con características definibles y es condicionada por el entorno sociocultural que contiene al sujeto.

La sexualidad como factor constitutivo

La sexualidad influye sobre procesos fisiológicos y psicológicos, pero ante todo es la expresión de una necesidad de comunicación física que excede ampliamente el aspecto genital de la sexualidad.
Al pensar en psicología y sexualidad, es fundamental tener en claro la diferencia entre sexualidad y genitalidad. La genitalidad se expresa en la pubertad y en la adolescencia. Esta etapa del desarrollo humano se encuentra al servicio de la reproducción. La sexualidad en cambio es un concepto mucho más amplio que incluye a la genitalidad. Confundir sexualidad y genitalidad es dejar de lado el componente afectivo, factor que determina la calidad de la relación con el otro.

La amplitud del término sexualidad incluye a la genitalidad

Sexualidad y genitalidad no son lo mismo como se mencionó, pero sin embargo se entrelazan en una dimensión vincular donde la relación es la función básica de la sexualidad requiere y exige, no solo el deseo sino la apertura y la atención hacia el otro a través del afecto la comunicación y la duración de un vinculo más allá de la etapa del enamoramiento adolescente.
La sexualidad humana no se reduce al encuentro entre hombre y mujer, es por esto que sexualidad y genitalidad no son equiparables. Fue Sigmund Freud quien realizo esta diferenciación básica. Psicología y sexualidad se relacionan en la clasificación de la sexualidad de acuerdo al tipo de conducta que genera y lleva a ejercer la sexualidad. Freud no solo teorizo sobre la sexualidad del adulto, sino que desarrollo el concepto de sexualidad infantil y sexualidad perversa.
Este desarrollo teórico puntualizo la existencia de sujetos cuyas prácticas sexuales se apartan, o al menos no incluyen, la posibilidad del coito y de la reproducción, como “los niños y los perversos” señalaba Freud. Entonces desde una perspectiva más abarcadora y completa de nuevo nos encontramos con la revelación de que sexualidad y genitalidad no son sinónimos.
La genitalidad hace referencia al aspecto más corporal de la sexualidad, centrándose en los genitales (masculinos y femeninos). Es un concepto parcial del sexo del individuo y de su conducta sexual, reduciendo ambos conceptos al aspecto anatómico fisiológico de los órganos genitales o reproductores, entendiendo principalmente: el pene en el varón y la vagina en la mujer.
Actualmente el concepto de sexualidad engloba el de genitalidad, ya que contempla otros aspectos definitorios de la vida sexual como son elementos culturales, emocionales, sociales, hormonales, etc.
A lo largo de la historia de la sexualidad encontramos momentos en los que el sexo se expresaba y se enmarcaba estrictamente en la genitalidad, es decir, en lo físico. La relación sexual se limitaba casi exclusivamente al coito. Sin embargo, hoy día, este concepto ha evolucionado, hasta el punto en el que se entiende que una mirada, un gesto, una caricia, un susurro, pueden considerarse como componentes sexuales, que cumplen el objetivo principal del sexo: el placer.
Como se ha dicho, la genitalidad es el aspecto corporal de la sexualidad. Es la estructura genital del ser humano, como hombre y como mujer. Está conformada entonces, por los órganos reproductores masculinos y femeninos.
La sexualidad es, pues, una característica esencial y básica de la persona humana. Toda ella tendrá la marca de la masculinidad o de la feminidad:
La sexualidad influye sobre procesos fisiológicos y psicológicos, pero ante todo es la expresión de una necesidad de comunicación física que excede ampliamente el aspecto genital de la sexualidad.

sábado, 24 de diciembre de 2011

ORACIÓN DE FIN DE AÑO




Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad,
tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.
Al terminar este año quiero darte gracias
por todo aquello que recibí de ti.

Gracias por la vida y el amor, por las flores,
el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto
fue posible y por lo que no pudo ser.
Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que
pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos
y lo que con ellas pude construir.

Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé,
las amistades nuevas y los antiguos amores,
los más cercanos a mí y los que estén más lejos,
los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar,
con los que compartí la vida, el trabajo,
el dolor y la alegría.

Pero también, Señor hoy quiero pedirte perdón,
perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado,
por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho,
y perdón por vivir sin entusiasmo.

También por la oración que poco a poco fui aplazando
y que hasta ahora vengo a presentarte.
Por todos mis olvidos, descuidos y silencios
nuevamente te pido perdón.

En los próximos días iniciaremos un nuevo año
y detengo mi vida ante el nuevo calendario
aún sin estrenar y te presento estos días
que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos.

Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría,
la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad
llevando a todas partes un corazón lleno
de comprensión y paz.

Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios
a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.

Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno
que mi espíritu se llene sólo de bendiciones
y las derrame a mi paso.

Cólmame de bondad y de alegría para que,
cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí
encuentren en mi vida un poquito de TI.

Danos un año feliz y enséñanos
a repartir felicidad.

Amén

viernes, 4 de noviembre de 2011

Ser un Psicólogo Cristiano: “Desafío y Providencia” por Alberto Sánchez

Hace un par de años comencé a dar forma a una búsqueda profunda de integración entre mi profesión y mi vida de fe.

Leí mucho, estudié mucho, busqué mucho.
El Espíritu Santo me mostró que debía aumentar la oración y bajar las expectativas.

Cuando llegó el momento oportuno se manifestaron los signos esperados.

Por un lado con mis más de trece años de recorrido, mi forma de trabajo fue modificándose.

He atendido pacientes en diván y cara a cara. El psicoanálisis siempre me interesó por permitir la exploración de las más profundas motivaciones de la psiquis humana.

En este sentido mucho he recorrido. Realicé un Posgrado en Psicosomática, teniendo en mente la unidad mente-cuerpo como base de lo que sería para mí el concepto de persona que guiaría mi práctica clínica.
Recorrí diferentes grupos de estudio en psicoanálisis, incluyendo teoría lacaniana.

Por un lado fue surgiendo en mi quehacer, más que en mi mente una nueva orientación que marcaría el tipo de psicoterapia a implementar.

Para mi fue revelador y marcó un antes y un después en esta búsqueda un texto de Carlos Domínguez Morano, “Orar después de Freud”.
Gracias a los hermanos colegas de Alianza (1), un grupo de psicólogos católicos estudiamos este texto de tanta riqueza y claridad acerca de la psicología de la persona creyente.

Me encontré con la convergencia de varias cuestiones: Humanizar la atención, de forma que el vínculo profesional no eclipse la cuestión de que uno no trabaja solo con estructuras clínicas (neurosis, psicosis, perversión), ni solo con síntomas, sino con personas que padecen.
No es necesariamente perjudicial que la persona descubra en su terapeuta preocupación, interés ó alegría cuando la misma supera inhibiciones, angustias ó algún otro síntoma.

Pensé en esbozar un nombre tentativo a esta visión o enfoque de la psicoterapia. A mi mente acudió el termino “En tiempo presente”. No se trata simplemente de una terapia focalizada al estilo de la que cubren en su cartilla las obras sociales. En 30 sesiones de media hora deben resolverse conflictos que llevaron años en formarse.

Al centrarnos en el hoy, pero pensándolo como un eje que vincula nuestro pasado con el futuro que vamos construyendo, y esto a su vez vinculado a ese otro eje que es la unidad de la persona en cuerpo, mente y espíritu. A modo de ejes cartesianos que se cruzan y en su cruce convergen con este aquí, ahora y con este dolor que lleva a la persona a buscar ayuda profesional. Así retomé elementos de antropología cristiana, ya que nada es tan profundamente humano como una visión cristo céntrica del ser humano.

Descubrí entonces que no solo es aplicable tener este concepto del hombre como fundamento para atender personas creyentes. Solo se trata de tener como base o fundamento un concepto de hombre que permita abarcar a la persona en su totalidad y en su completa integridad.

Como plus en los últimos años he recibido en mi consultorio a personas comprometidas con la fe católica. Lo cual lejos de ser un problema fue de lo más enriquecedor.
Además al yo mismo tener una experiencia eclesial y particularmente de lo que en el Movimiento de la Palabra de Dios (2) llamamos la experiencia “del Dios Vivo”, me permitió comprender más cabalmente lo que estas personas vivían sobre todo en lo que hace a experiencias de sanidad y libertad interior.

Varios encuentros con otros psicólogos del Movimiento (2) para orar por nuestros pacientes, abrió para mi la posibilidad de compartir en un espacio de anuncio, fe, oración y gracia este don que es ejercer una profesión de ayuda como la psicología.

A la parroquia de mi barrio llegó un nuevo párroco con ímpetu por hacer cosas nuevas, y además psicólogo.
El Señor me dio la posibilidad de rezar con este sacerdote y discernir en que podía colaborar desde mi profesión en este lugar.
Se fueron abriendo caminos que derivaron en la posibilidad de brindar una charla en la parroquia con “El Amor Cristiano” como tema central. A partir de la encíclica de Benedicto XVI,
finalmente se realizó este encuentro donde junto a una profesora de filosofía, el sacerdote y yo presentamos el tema desde la psicología la filosofía y la teología.
A partir de ese momento colaboro en la parroquia con quienes buscan apoyo psicológico y no tienen recursos para iniciar una terapia en forma privada.

El camino de oración sobre lo que el Señor me regalo para dar a los demás, me condujo a cambiar la mirada sobre la profesión y poder dar pasos de integración con la vida de fe.
Desde estas experiencias mi objetivo en cada tratamiento es que puedan salir a la luz los recursos propios con los que cuenta quien busca ayuda e imagino interiormente que Jesús quiere resucitar en la persona doliente. De forma que las crisis atravesadas, sean una posibilidad de crecimiento y un paso más hacia la sanidad y la libertad interior.

Recuerdo una frase de Khalil Gibran que me ayuda a expresar con claridad este sentir:

“En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente.”

Orar por cada paciente es una bendición y escuchar, comprender y recibir profundamente el dolor de quienes buscan ayuda, es para mi a partir de lo relatado también, una forma de recibir a Jesús.

Alabado sea Dios en el corazón del otro. Jesús pronto resucitará en el.

Amen.

Febrero de 2009


Referencias

(1) Alianza: Equipo de profesionales de la salud mental, surgido como comunidad de trabajo a partir de la experiencia de sus miembros en el MOPAL
(2) Movimiento de la Palabra de Dios (MOPAL): Movimiento católico fundado en 1974 por el Sacerdote Ricardo Martensen

miércoles, 24 de agosto de 2011

Las consecuencias psicológicas del aborto


Autor: Dr. Luis Salinas *
Fuente: valoresreligiosos.com.ar


Es mucho lo que se ha investigado y muy poco lo que se ha divulgado acerca de las repercusiones psicológicas que produce la interrupción voluntaria de un embarazo. Lo cierto es que esta elección no es gratuita. Los problemas emocionales que pueden darse de forma inmediata son la negación del hecho (las mujeres se dicen a sí mismas: "Esto no me pasó a mí"), la supresión del hecho (se dicen: "Me pasó pero no quiero pensar en esto") o, en un número escaso de casos, la presencia de rígidos mecanismos de defensa para evitar sentimientos de culpa (piensan: "Ya pasó y no me importa"). Estos afectos reprimidos, suprimidos o disociados causan disturbios emocionales tales como afecciones psicosomáticas, psiquiátricas o del comportamiento.

Se puede instaurar entonces el conocido síndrome post-aborto (que se manifiesta a través de palpitaciones, anorexia, depresión, trastornos en el rendimiento social y laboral, rupturas vinculares).

Entre las consecuencias mediatas, es posible reconocer el síndrome por estrés postraumático: las mujeres experimentan reiterados recuerdos del acontecimiento que provocan intenso malestar, mayor aún cuando llegaron a la decisión de someterse a un aborto forzadas por otros o si fueron víctimas de abuso sexual. En algunos casos se presentan también depresiones que, sin tratamiento, pueden evolucionar en cuadros más graves como lo son las tendencias suicidas. Por último, la negación de la muerte del niño no deseado puede inducir al abuso de sustancias, siendo lo más común el reforzamiento del hábito de fumar, el consumo de alcohol o de drogas.

Otros cuadros que se observan son las disfunciones sexuales crónicas (frigidez y anorgasmia), los desórdenes alimentarios y los problemas crónicos de relación. La interrupción voluntaria del embarazo constituye un homicidio; la vida de la mujer embarazada es sumamente valiosa, pero resulta absurdo pretender que la forma de cuidar y proteger esa vida sea destruyendo otra. Diversas entidades religiosas y otras no confesionales sostienen este concepto; entre las segundas, la organización no gubernamental Defensoría de la Vida Humana se refiere al homicidio prenatal como "el acto voluntario que interrumpe el proceso natural de gestación provocando deliberadamente la muerte de la persona por nacer" .

Por eso, considero que es importante dar a conocer esta información a toda mujer o pareja que se plantea la decisión de abortar, orientar, acompañar en situaciones o procesos complejos a quienes se encuentran en vías de tomar una decisión que puede afectar a más de una persona.

La interrupción voluntaria del embarazo definitivamente no es una "solución" para ninguna mujer. Lo expone con claridad A. D''Agostino, vicepresidente de Comunicaciones del Population Research Institute al afirmar que "el aborto mata a un niño y daña a la mujer, eventualmente en su cuerpo y más frecuentemente en su mente. De modo que ¿para quién puede ser bueno el aborto?"

* Médico psiquiatra. Colaborador de la Asociación civil Defensoría de la vida humana. www.defenvida.org.ar

viernes, 12 de agosto de 2011

Nota: "¿Qué es conocerse a sí mismo?"


Autor:Nelson Medina, O.P.
Fuente: fraynelson.com

Apenas formulada la pregunta uno descubre la complejidad de una tarea vasta como ninguna.

De una persona humana cabe conocer por lo menos lo que conocen los psicólogos, y esto supone inteligencia, hábitos,personalidad,temperamento, carácter, patologías, genealogía, genética, y todo ello entrelazado y ligado además a las condiciones de la infancia, el entorno social, la micro y la macro historia, el lenguaje, la moda, las amistades... es como una espiral que no acaba nunca.

Por otra parte, la mayoría de los seres humanos transcurrimos nuestras horas en relativo sosiego con lo que somos. Quizá por ignorancia, se puede argüir, o por conformismo, o por engaño continuo: todo ello puede ser. Pero no serán esas las explicaciones definitivas. Hemos conocido seres humanos bellísimos, gente humilde y sabia, y no encontramos en ellos otra cosa sino una gran unidad interior, fruto de una profunda armonía. La sensación que irradian estas personas no es de algo embrollado y abstruso sino de una gran simplicidad, como si la vida misma fuera eso: un episodio de estética y sencillez.

Esta es la paradoja del conocimiento de uno mismo: supone métodos complejos y metas simples. Puede comparársele al ascenso de una montaña. En sí mismo es algo complejo y agotador pero poco a poco va conduciendo a cimas de sencillez y de paz interior.

Idealmente, la cumbre misma es como un punto en el que el alma se siente perfectamente unificada, colmada de luz, con una visión nueva de las cosas y una sensación estable de paz.
La comparación con la montaña también nos sirve en otro sentido: hay más de un camino hacia la cúspide. Nuestras palabras en la presente obra quieren ser sinceras y útiles pero no absolutas. Ya Cristo nos advirtió que el Espíritu Santo "sopla donde quiere" (Juan 3,8) y Dios tiende a no repetirse en la manera de llevarnos hacia sí. Él, que es Uno, al atraernos hacia su unidad nos unifica, a cada quien en su mundo interior, y a todos en cuanto miembros de la familia de los hijos de Dios.

Hay que destacar, pues, este aspecto de unidad para que sepamos que nos interesa más lo sintético que lo analítico. Las enumeraciones y los detalles son importantes pero sólo en cuanto sílabas que nos ayudan a leer un texto, por usar esa comparación. Sin ellas no habría texto pero el texto es más que la suma de sus partes.
También Santo Tomás de Aquino, siguiendo en esto a Aristóteles, habló de esta unidad como uno de los criterios de la genuina sabiduría. "Es propio del sabio ocuparse de las causas primeras," dice al comienzo del primer libro de su Suma Contra Gentiles.

Conocimiento y belleza se dan la mano en tierras de esta unidad superior. También allí se encuentran el amor y la bondad. No es simple poesía. Es la realidad: aquel que contempla desde lo alto descubre una lógica que se escapa a los que sólo viven a ras de tierra. Los ciclos de la vida y de la muerte, o el sucederse de los tiempos que maravillaron al Eclesiastés (véase Qohelet 3,1-8), vistos desde esa altura, traen una sensación que no es de angustia sino de paz. Es la certeza de que hay un orden incluso cuando no lo logramos comprender completamente.

Porque la unidad a la que aspiramos no es solamente unidad de nuestras emociones,
que tanto pugnan; o de nuestra inteligencia, que no se aquieta en su preguntarlo todo; o de nuestros recuerdos, que tantas veces nos levantan y tantas nos hunden en desconcierto; o de nuestros sueños, que por igual nos fascinan y extravían. Esta unidad es también unidad con los sabios de muchos otros tiempos, con los santos de muchos otros lugares y con los trazos mismos de la Belleza Increada, que algún rastro dejó de sí en todo lo que a bien tuvo crear.

martes, 2 de agosto de 2011

Presentación y lanzamiento del libro "YO SOY"


Con motivo de su lanzamiento, la Editorial de la Palabra de Dios y Editorial Paulinas, realizarán la presentación del libro: YO SOY, Meditaciones pastorales sobre la identidad humana, del Padre Ricardo, MPD.

El Padre Ricardo ha escrito más de 15 títulos que recogen la experiencia y acompañamiento pastoral que realizó a lo largo del tiempo en el Movimiento de la Palabra de Dios, del cual es su fundador.

Mediante la publicación de este libro, pretendemos realizar un aporte a quienes buscan vivir su dignidad como personas humanas. Desde la declaración que hace Dios, “Yo Soy el que Soy”, completada con la revelación trinitaria de Jesús, el hombre puede entenderse y descubrir quién es él mismo, cómo puede vivir, qué puede hacer y tener, el porqué de la convivencia, su misión y su realización.

El acto se realizará el martes 16 de agosto a las 19hs , en el Colegio Champagnat, sito en la calle Montevideo 1050 , Buenos Aires. Acompañarán al autor el Lic. Pbro. Marcelo Gil y la Lic. Lily Guita.

jueves, 21 de julio de 2011

VIII JORNADA DE PSICOLOGÍA CRISTIANA


AMISTAD
Y
PSICOTERAPIA
18, 19 y 20 de agosto de 2011

PROGRAMA

JUEVES 18: 15 hs – Inscripción –

16 hs. PBRO. DR. IGNACIO ANDEREGGEN “La amistad, fuente de salud psíquica”
17,30 hs. HNA. MARÍA ELENA SCHELL "El magisterio de la amistad y la salud psíquica"
19 hs. VIDEO: DRA. MERCEDES PALET (Suiza) “Los efectos curativos de la mirada amistosa en psicoterapia”.
19,30 hs. DR. MARTÍN ECHAVARRÍA “La amistad en las corrientes de psicología contemporáneas”
VIERNES 19: 15,30 hs. VIDEO: DRA. PATRICIA ASTORQUIZA (Chile) “La amistad en Aristóteles”
16,30 hs. DRA. ZELMIRA SELIGMANN “Las virtudes necesarias en el vínculo amistoso”
18 hs. P. FERNANDO RIVAS OSB “La amistad espiritual en San Elredo”
19 hs. LIC. PABLO LEGO (Perú) “Las implicancias de la amistad terapéutica en el crecimiento personal"
SÁBADO 20 : 9,30 hs. Recepción.

PBRO. GABINO TABOSSI "[...] Y montándolo sobre su propia cabalgadura, lo llevó a una morada y cuidó de él ´´(Lc.10,34)
11,30 hs. DRA. MARIANA DE RUSCHI “La amistad como causa de discernimiento en psicoterapia”
14 hs. Orquesta Ensamble Buenos Aires Barroco
15 hs. LIC. NORA ORTUBIA "La amistad en el camino terapéutico de San Agustín"
16 hs. DRA. ANGELA G DE BERTOLACCI “La amistad, benevolencia y concordia recíprocas en Santo Tomás”
17, 30 hs. Mesa Redonda
18,30 hs. SANTA MISA


UNIVERSIDAD CATÓLICA ARGENTINA “SANTA MARÍA DE LOS BUENOS AIRES”
AUDITORIO MONSEÑOR DERISI - Alicia M. de Justo 1400 - Buenos Aires
Informes: psicologia_catolica@yahoo.com.ar
Inscripción (el día de la Jornada): $30.