El Evangelio

Evangelio según San Juan 15,26-27.16,12-15.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí.
Y ustedes también dan testimonio, porque están conmigo desde el principio.
Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora.
Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo.
El me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.
Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: 'Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes'."

martes, 22 de julio de 2014

La meditación influye sobre el sistema nervioso"-nota sobre libro de Facundo Manes "Usar el cerebro"

Facundo Manes Director Del Instituto De Neurología Cognitiva (INECO) Y Del Instituto De Neurociencias De La Fundación Favaloro Www.facundomanes.com Los seres humanos conocen cada vez más de la naturaleza y de la cultura en virtud del afán por saber e investigar sobre todos los temas a través de múltiples recursos. Y esa construcción del conocimiento se logra de modo más eficiente cuando aun los enigmas más desafiantes se abordan con métodos creativos, probados (o, al menos, probables) e interdisciplinarios . Es por eso que uno de los aspectos más fascinantes de las neurociencias modernas es su afán por construir puentes con otras disciplinas y campos del conocimiento . Esto resulta imprescindible porque para entender el complejísimo sistema nervioso debemos necesariamente inmiscuirnos en cada una de las conductas y abordarlas desde una mirada amplia y libre de prejuicios. Ejemplo de estos vastos desafíos es el gran foco que han puesto muchos laboratorios del mundo, a lo largo de las últimas décadas, en el estudio de conductas ligadas a la espiritualidad y la meditación, ámbitos que típicamente fueron considerados antagónicos de la ciencia. Sin embargo, cada vez más científicos dedican sus esfuerzos a comprender cómo es que nuestro cerebro permite comprometernos con conductas ligadas a conceptos tan abstractos . A fines de la década del 70, fue fundada en el Centro Médico de la Universidad de Massachussetts la Clínica de Relajación, luego devenida en la Clínica de Reducción de Estrés basada en Mindfulness . Esta práctica es considerada una forma de meditación para algunos y una práctica complementaria a las terapias tradicionales para otros. En la actualidad, el llamado mindfulness (“atención plena” o “presencia mental”, según algunas traducciones) y otras técnicas se utilizan como ayuda en el manejo interdisciplinario de distintas condiciones clínicas, médicas y psicológicas, incluyendo el dolor crónico, la ansiedad y el estrés . Ciertos estudios reconocen que durante una práctica de meditación, se evidencia un predominio del tono parasimpático , es decir, de las estructuras de nuestro sistema nervioso autónomo que generan los cambios fisiológicos asociados con la relajación, tales como la disminución de la frecuencia cardíaca y la respiratoria. Para estos investigadores, la meditación puede producir cambios también en nuestro sistema nervioso central . Se ha visto, por ejemplo, que áreas de la corteza prefrontal, asociadas con emociones y funciones sociales, son intensamente estimuladas con la meditación, mientras que áreas del cerebro típicamente asociadas con el procesamiento de las emociones negativas, tales como la amígdala, disminuyen su actividad. Pero quizás los hallazgos más sorprendentes realizados en voluntarios que reportaban altos niveles de espiritualidad son aquellos que muestran cambios incluso más allá del sistema nervioso. Por ejemplo, se ha visto un aumento en los niveles circulantes de anticuerpos, sugiriendo que algunas prácticas de meditación sirvieron, incluso, para mejorar la función inmune. Lo interesante también es que este tipo de resultados se observan con un buen período de sueño continuo , demostrando que estados en los que hay cambios fisiológicos y normales de nuestra conciencia contribuyen a la regulación de la función inmune, así como también de la endócrina. Estas investigaciones, lejos de demostrar el efecto irrevocable de un ejercicio en particular, nos permiten bucear en la compleja interacción entre el cerebro y ciertas prácticas sociales que, aunque no aparenten, también dependen de él.

martes, 7 de enero de 2014

Oración de Año Nuevo

Señor Dios, dueño del tiempo y de la eternidad. Tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.

Al empezar un año mas, detengo mi vida ante el nuevo calendario, aun sin estrenar, y te presento estos días que solo Tu sabes si llegare a vivirlos.

Hoy te pido para mi y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad, llevando a todas partes un corazón lleno de compresión y paz.

Cierra tus oídos a toda falsedad; mis labios o palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.

Abre, en cambio, mi ser a todo lo que es bueno. Que mi espíritu se llene solo de bendiciones y las derrame a mi paso.

Cólmame de bondad y de alegría para que cuantos conviven conmigo o se acerquen a mi, encuentren en mi vida un poquito de Ti. Dame un año feliz, y enséñame a repartir felicidad. 



Amen  

 


    

daniel poli - Yo Creo en las Promesas


lunes, 23 de diciembre de 2013

En esta Navidad...

Dios Padre nos bendiga a través del nacimiento de Su Hijo en nuestros corazones.

Que esta Navidad nos lleve a reflexionar sobre nuestra vida, nuestros afectos, nuestros quehaceres cotidianos.

La bendición del Espíritu Santo se haga presente en nuestros hogares en esta Noche Buena.


Amen

Opinión: El Papa sabe estar al mando del barco

La reforma de la Iglesia está en marcha: en su escrito apostólico Evangelii gaudium, el papa Francisco refuerza no solo su crítica al capitalismo y al dominio del dinero, sino que habla de una reforma de la Iglesia “en todos los niveles”. En concreto, defiende reformas estructurales: la descentralización hasta el nivel de los obispados y parroquias, la reforma de la cátedra de San Pedro, la revalorización de los laicos frente al clericalismo desbordado y una presencia más eficaz de la mujer en la Iglesia, sobre todo en los órganos decisorios.
Habla también claramente en favor del ecumenismo y del diálogo interreligioso, en especial con el judaísmo y el islam.
Todo esto ha obtenido una amplia aprobación mucho más allá de la Iglesia católica.
Su rechazo indiferenciado del aborto y de la ordenación de las mujeres podría suscitar la crítica y es aquí donde probablemente se pongan de manifiesto los límites dogmáticos de este papa.
¿O es que en esto quizá esté bajo la presión de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de su prefecto, el arzobispo Ludwig Müller?
Este expuso su postura archiconservadora en un largo escrito publicado el 23 de octubre pasado en el L’Osservatore Romano, en el que recalcó la exclusión de los sacramentos de los divorciados que se hayan vuelto a casar. Dado el carácter sexual de su relación, supuestamente viven en pecado mortal, a no ser que convivan “como hermano y hermana” (!).
Algunos observadores se preguntan con preocupación: ¿sigue el papa emérito Ratzinger actuando como una especie de papa en la sombra a través del arzobispo Müller y de Georg Gänswein, el secretario personal de Ratzinger y prefecto de la Casa Pontificia, a quien el pontífice anterior también promovió? Como cardenal, en 1993, Ratzinger llamó al orden a los entonces obispos de Friburgo (Oskar Saier), Ratisbona-Stuttgart (Walter Kasper) y Maguncia (Karl Lehmann) cuando propusieron una solución pragmática a la cuestión de la comunión de divorciados que habían vuelto a contraer matrimonio.
Es típico que el actual debate, 20 años después, lo vuelva a desencadenar un arzobispo de Friburgo, Robert Zollitsch, también presidente de la Conferencia Episcopal Alemana. Zollitsch se atrevió a proponer otra vez la necesidad de replantearse la praxis pastoral del trato con los divorciados que se vuelven a casar. ¿Y el papa Francisco?
A muchos la situación les parece contradictoria: aquí reforma eclesiástica, allí el trato a los divorciados; el Papa querría avanzar, el prefecto de la fe frena.
El Papa piensa en personas concretas; el prefecto, sobre todo, en la doctrina católica tradicional.
El Papa querría ejercer la caridad, el prefecto apela a la justicia y santidad de Dios.
El Papa querría que el sínodo sobre cuestiones de familia convocado para octubre de 2014 encontrara soluciones prácticas; el prefecto se apoya en argumentos dogmáticos tradicionales para poder mantener el despiadado statu quo. El Papa quiere que este sínodo acometa nuevos avances reformistas; el prefecto, que anteriormente fue un profesor neoescolástico de Dogmática, cree poder bloquearlos de antemano.
¿Sigue teniendo el Papa bajo control a este vigilante suyo de la fe?
Al respecto hay que decir que el propio Jesús se manifestó de forma inequívoca contra la disolución del matrimonio. “Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre” (Marcos, 10, 9).
Pero lo hizo sobre todo para favorecer a la mujer, que en aquella sociedad estaba en desventaja jurídica y social frente al hombre, el único que podía repudiar a su mujer en el judaísmo. De este modo, la Iglesia católica, secundando a Jesús, incluso en una situación social completamente distinta, debería pronunciarse expresamente en favor del matrimonio indisoluble, que garantice a los contrayentes y a sus hijos relaciones estables y duraderas.
Pero el arzobispo Müller ignora evidentemente que Jesús manifestó en este punto un mandamiento tendencial que, al igual que otros mandamientos, no puede excluir el fracaso y la renuncia.
¿De verdad puede alguien imaginarse que Jesús no habría condenado el trato que actualmente se dispensa a los divorciados? Él, que protegió de forma especial a la adúltera frente a los “ancianos”, que se dirigió especialmente a los pecadores y fracasados y que incluso se atrevió a prometerles su perdón.
Con razón dice el Papa: “Jesús debe ser liberado de los aburridos patrones en los que le hemos encasillado”.
En vista de la actual situación de desamparo de esos millones de personas en todo el mundo que, pese a ser miembros de la Iglesia católica, no pueden participar de la vida sacramental, de poco sirve citar un documento romano tras otro sin responder de forma convincente a la pregunta decisiva: ¿por qué no hay perdón precisamente para este fracaso?
¿No ha fracasado de forma lastimosa la doctrina en lo tocante a la prevención del embarazo, sin que haya logrado imponerse en la Iglesia?
Un fracaso semejante debería evitarse a toda costa en lo que respecta a la separación.
En cualquier caso, la solución no es reclamar nuevos “esfuerzos pastorales” y pretender que se concedan con mayor generosidad las anulaciones matrimoniales, como sugiere el arzobispo.
El auténtico escándalo para muchos católicos no es que la gente se divorcie y se vuelva a casar, sino la desvergonzada hipocresía que esconden muchas anulaciones matrimoniales ... ¡incluso cuando hay varios hijos!
Sólo en el año 2012, en Alemania, el porcentaje de divorcios alcanzó el 46,2% respecto a los matrimonios celebrados ese mismo año. Si partimos de las tasas actuales de divorcio y se suma a ellas el creciente número de parejas católicas que sólo se ha casado por lo civil o que vive sin vínculo matrimonial alguno, sólo en Alemania prácticamente la mitad de las parejas católicas estarían excluidas de los sacramentos.
No hay que olvidar tampoco los muchos niños afectados por la distorsionada relación de sus padres con la Iglesia. Se trata, por tanto, de problemas pastorales de mayor alcance que cuestionan de forma radical la credibilidad de la Iglesia oficial y del Papa.
Fue la estrategia retrógrada de la Congregación para la Doctrina de la Fe la que arrastró a la Iglesia a la crisis actual y la que tuvo como consecuencia el abandono de la Iglesia de millones de personas, en particular el de aquellos divorciados que contrajeron segundas nupcias y a los que se excluyó de los sacramentos. Haría un daño tremendo a la Iglesia católica que 50 años después del Concilio Vaticano II se estableciera en el Vaticano un nuevo cardenal Ottaviani -jefe entonces de la Congregación para la Doctrina de la Fe, o Inquisición- que se sintiera llamado a imponer su visión conservadora de la fe al Papa y al concilio; o a la Iglesia entera.
E infligiría un daño inmenso a la credibilidad del papa Francisco que los reaccionarios del Vaticano le impidieran poner en práctica lo antes posible lo que predica con sus palabras y sus gestos, llenos de caridad y sentido pastoral.
La curia no puede dilapidar el enorme capital de confianza que el Papa ha reunido en sus primeros meses. Incontables católicos esperan: —Que el Papa perciba la cuestionable posición teológica y pastoral del guardián de la fe, Müller; —Que ponga coto a la Congregación para la Doctrina de la Fe y la someta a su línea teológica de orientación pastoral; —Que la elogiable encuesta dirigida a obispos y católicos laicos con respecto al próximo sínodo sobre las familias desemboque en decisiones claras, fundadas en la Biblia y cercanas a la realidad.
El papa Francisco dispone de las necesarias cualidades de capitán para gobernar el barco de la Iglesia sabia y valerosamente entre las tempestades de la época; la confianza de la grey de la Iglesia le servirá de apoyo.
Ante el viento de proa curial, muchas veces tendrá que navegar en zigzag. Pero, así lo esperamos, con la brújula del Evangelio (y no del derecho canónico) mantendrá el rumbo franco hacia la renovación, el ecumenismo y la apertura al mundo.
Evangelii gaudium es a este respecto una etapa importante, pero ni de lejos la meta.

Copyright El País, 2013.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

miércoles, 24 de julio de 2013

Papa Francisco llega a Brasil