El Evangelio

Evangelio según San Juan 15,26-27.16,12-15.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí.
Y ustedes también dan testimonio, porque están conmigo desde el principio.
Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora.
Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo.
El me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.
Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: 'Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes'."

viernes, 12 de agosto de 2011

Nota: "¿Qué es conocerse a sí mismo?"


Autor:Nelson Medina, O.P.
Fuente: fraynelson.com

Apenas formulada la pregunta uno descubre la complejidad de una tarea vasta como ninguna.

De una persona humana cabe conocer por lo menos lo que conocen los psicólogos, y esto supone inteligencia, hábitos,personalidad,temperamento, carácter, patologías, genealogía, genética, y todo ello entrelazado y ligado además a las condiciones de la infancia, el entorno social, la micro y la macro historia, el lenguaje, la moda, las amistades... es como una espiral que no acaba nunca.

Por otra parte, la mayoría de los seres humanos transcurrimos nuestras horas en relativo sosiego con lo que somos. Quizá por ignorancia, se puede argüir, o por conformismo, o por engaño continuo: todo ello puede ser. Pero no serán esas las explicaciones definitivas. Hemos conocido seres humanos bellísimos, gente humilde y sabia, y no encontramos en ellos otra cosa sino una gran unidad interior, fruto de una profunda armonía. La sensación que irradian estas personas no es de algo embrollado y abstruso sino de una gran simplicidad, como si la vida misma fuera eso: un episodio de estética y sencillez.

Esta es la paradoja del conocimiento de uno mismo: supone métodos complejos y metas simples. Puede comparársele al ascenso de una montaña. En sí mismo es algo complejo y agotador pero poco a poco va conduciendo a cimas de sencillez y de paz interior.

Idealmente, la cumbre misma es como un punto en el que el alma se siente perfectamente unificada, colmada de luz, con una visión nueva de las cosas y una sensación estable de paz.
La comparación con la montaña también nos sirve en otro sentido: hay más de un camino hacia la cúspide. Nuestras palabras en la presente obra quieren ser sinceras y útiles pero no absolutas. Ya Cristo nos advirtió que el Espíritu Santo "sopla donde quiere" (Juan 3,8) y Dios tiende a no repetirse en la manera de llevarnos hacia sí. Él, que es Uno, al atraernos hacia su unidad nos unifica, a cada quien en su mundo interior, y a todos en cuanto miembros de la familia de los hijos de Dios.

Hay que destacar, pues, este aspecto de unidad para que sepamos que nos interesa más lo sintético que lo analítico. Las enumeraciones y los detalles son importantes pero sólo en cuanto sílabas que nos ayudan a leer un texto, por usar esa comparación. Sin ellas no habría texto pero el texto es más que la suma de sus partes.
También Santo Tomás de Aquino, siguiendo en esto a Aristóteles, habló de esta unidad como uno de los criterios de la genuina sabiduría. "Es propio del sabio ocuparse de las causas primeras," dice al comienzo del primer libro de su Suma Contra Gentiles.

Conocimiento y belleza se dan la mano en tierras de esta unidad superior. También allí se encuentran el amor y la bondad. No es simple poesía. Es la realidad: aquel que contempla desde lo alto descubre una lógica que se escapa a los que sólo viven a ras de tierra. Los ciclos de la vida y de la muerte, o el sucederse de los tiempos que maravillaron al Eclesiastés (véase Qohelet 3,1-8), vistos desde esa altura, traen una sensación que no es de angustia sino de paz. Es la certeza de que hay un orden incluso cuando no lo logramos comprender completamente.

Porque la unidad a la que aspiramos no es solamente unidad de nuestras emociones,
que tanto pugnan; o de nuestra inteligencia, que no se aquieta en su preguntarlo todo; o de nuestros recuerdos, que tantas veces nos levantan y tantas nos hunden en desconcierto; o de nuestros sueños, que por igual nos fascinan y extravían. Esta unidad es también unidad con los sabios de muchos otros tiempos, con los santos de muchos otros lugares y con los trazos mismos de la Belleza Increada, que algún rastro dejó de sí en todo lo que a bien tuvo crear.

martes, 2 de agosto de 2011

Presentación y lanzamiento del libro "YO SOY"


Con motivo de su lanzamiento, la Editorial de la Palabra de Dios y Editorial Paulinas, realizarán la presentación del libro: YO SOY, Meditaciones pastorales sobre la identidad humana, del Padre Ricardo, MPD.

El Padre Ricardo ha escrito más de 15 títulos que recogen la experiencia y acompañamiento pastoral que realizó a lo largo del tiempo en el Movimiento de la Palabra de Dios, del cual es su fundador.

Mediante la publicación de este libro, pretendemos realizar un aporte a quienes buscan vivir su dignidad como personas humanas. Desde la declaración que hace Dios, “Yo Soy el que Soy”, completada con la revelación trinitaria de Jesús, el hombre puede entenderse y descubrir quién es él mismo, cómo puede vivir, qué puede hacer y tener, el porqué de la convivencia, su misión y su realización.

El acto se realizará el martes 16 de agosto a las 19hs , en el Colegio Champagnat, sito en la calle Montevideo 1050 , Buenos Aires. Acompañarán al autor el Lic. Pbro. Marcelo Gil y la Lic. Lily Guita.

jueves, 21 de julio de 2011

VIII JORNADA DE PSICOLOGÍA CRISTIANA


AMISTAD
Y
PSICOTERAPIA
18, 19 y 20 de agosto de 2011

PROGRAMA

JUEVES 18: 15 hs – Inscripción –

16 hs. PBRO. DR. IGNACIO ANDEREGGEN “La amistad, fuente de salud psíquica”
17,30 hs. HNA. MARÍA ELENA SCHELL "El magisterio de la amistad y la salud psíquica"
19 hs. VIDEO: DRA. MERCEDES PALET (Suiza) “Los efectos curativos de la mirada amistosa en psicoterapia”.
19,30 hs. DR. MARTÍN ECHAVARRÍA “La amistad en las corrientes de psicología contemporáneas”
VIERNES 19: 15,30 hs. VIDEO: DRA. PATRICIA ASTORQUIZA (Chile) “La amistad en Aristóteles”
16,30 hs. DRA. ZELMIRA SELIGMANN “Las virtudes necesarias en el vínculo amistoso”
18 hs. P. FERNANDO RIVAS OSB “La amistad espiritual en San Elredo”
19 hs. LIC. PABLO LEGO (Perú) “Las implicancias de la amistad terapéutica en el crecimiento personal"
SÁBADO 20 : 9,30 hs. Recepción.

PBRO. GABINO TABOSSI "[...] Y montándolo sobre su propia cabalgadura, lo llevó a una morada y cuidó de él ´´(Lc.10,34)
11,30 hs. DRA. MARIANA DE RUSCHI “La amistad como causa de discernimiento en psicoterapia”
14 hs. Orquesta Ensamble Buenos Aires Barroco
15 hs. LIC. NORA ORTUBIA "La amistad en el camino terapéutico de San Agustín"
16 hs. DRA. ANGELA G DE BERTOLACCI “La amistad, benevolencia y concordia recíprocas en Santo Tomás”
17, 30 hs. Mesa Redonda
18,30 hs. SANTA MISA


UNIVERSIDAD CATÓLICA ARGENTINA “SANTA MARÍA DE LOS BUENOS AIRES”
AUDITORIO MONSEÑOR DERISI - Alicia M. de Justo 1400 - Buenos Aires
Informes: psicologia_catolica@yahoo.com.ar
Inscripción (el día de la Jornada): $30.

martes, 12 de julio de 2011

Libro recomendado: "Camino de Sanación, pasos hacia una nueva vida" de P. Daniel Viera


Camino de sanación. Pasos hacia una vida nueva, recopila 15 artículos escritos en forma de meditación-oración para pedirle a Dios sanidad interior. Los artículos han sido ampliados con la propuesta de realización de talleres para profundizar en el núcleo de la vida a ser sanado: vínculos, recuerdos, duelos, matrimonio, castidad, familia, carácter, etc.

El libro es la primera coedición realizada por la Editorial de la Palabra de Dios y la Editorial Santa María, de Buenos Aires

martes, 21 de junio de 2011

Psicología cristiana: Cuerpo y alma desde una perspectiva católica


Una relación armoniosa es posible

ROMA, domingo, 21 de junio de 2009 (ZENIT.org).- De primeras, la psicología y la fe pueden parecer socios inverosímiles, pero son compatibles, según una reciente publicación de una revista profesional de psicología.

De hecho, la psicología necesita un concepto de persona humana que pueda describir adecuadamente qué es lo que son nuestro cuerpo y alma y cómo se relacionan. También ayuda el reconocer que los seres humanos tienen deseos tanto naturales como trascendentes.

Esta es la afirmación de inicio de la recientemente publicada "edición católica" de la revista: "Edification: A Journal of the Society of Christian Psychology" (V. 3.1).

Esta edición se ha confiado al Instituto para las Ciencias Psicológicas (IPS), una facultad de psicología en Arlington, Virginia.

El antiguo miembro del profesorado, Christian Brugger, ahora profesor en el Seminario Teológico San Juan María Vianney, participa como redactor invitado y escribe el ensayo introductorio sobre el que se basan muchas de las aportaciones que siguen a continuación.

En su artículo, Brugger precisaba que, dado que el fin de la psicología clínica es ayudar al ser humano a prosperar en términos de salud mental personal, resulta útil comprender la naturaleza de la persona humana basándola en una sana antropología.

Como seres humanos, explicaba, podemos levantarnos sobre las percepciones y emociones del cuerpo porque somos más que seres corpóreos y nuestra facultad de razonar no es un órgano material.

Esto significa que la psicología cristiana garantiza la libertad humana para la autodirección racional y la libre elección en cuanto facultad inmaterial no determinada por leyes físicas causales, concluía Brugger.

El peligro, con la extendida negación de las ciencias sociales laicas de la naturaleza inmaterial de nuestra razón, es que no sólo abre la puerta a las afirmaciones del determinismo radical, sino que también niega la dimensión espiritual de la persona humana, afirmaba Brugger.

Posturas en contraste

Paul C. Vitz, del IPS, destacaba algunas de las diferencias entre la postura cristiana ante la psicología y la visión laica en su ensayo titulado: "Replantear la Teoría de la Personalidad desde una Perspectiva Cristiano Católica".

Vitz observaba que una interpretación cristiana de la personalidad comienza asumiendo que Dios existe y que es una persona con la que se está en relación. Si un psicólogo acepta la existencia de Dios y la validez de la dimensión religiosa de la vida, esto tiene la ventaja psicológica de permitirle tratar a un cliente religioso de forma más honesta y con un mayor respeto.

Mucho de la moderna teoría laica de la personalidad, sin embargo, es reduccionista y asume que la experiencia religiosa y los ideales morales son causado por fenómenos subyacentes más bajos, explicaba Vitz. De esta forma, en la postura freudiana, el amor se reduce al deseo sexual; el deseo sexual a fisiología; y la vida espiritual o los ideales artísticos se reducen a impulsos sexuales sublimados.

En contraste, según Vitz, la postura cristiana es construccionista. Esto significa que acentúa los aspectos más altos de la personalidad como conteniendo, y en ocasiones causando o transformando, los aspectos más bajos.

Es, por tanto, un método sintético, que aúna las cosas en un patrón integrado, mientras que el pensamiento reduccionista es analítico. Vitz admitía que un buen análisis es un requisito importante. Sin embargo, mucha de la psicología moderna se ha limitado sólo a este análisis reductivo, sin un concepto integrado de la persona humana.

Vitz también destacaba el contraste respecto a la teoría de la personalidad. Gran parte de la postura laica considera la personalidad como un autónomo aislado. El cristianismo, por el contrario, no asume que la meta de la vida sea la independencia y, en su lugar, da un papel central a las relaciones.

"El cristianismo postula la interdependencia, y el mutuo aunque libremente elegido cuidado por el otro, como el tipo primario de relación adulta", comentaba Vitz.

Redescubrir la virtud

Reclamar una visión de la persona humana basada en la virtud es el tema del ensayo "Un Psicología Cristiano Católica Positiva: un Acercamiento a la Virtud", de los miembros del IPS Craig Steven Titus y Frank Moncher.

De hecho, los filósofos clásicos, como Aristóteles, basaron su visión psicosocial desde el punto de vista de la teoría de la virtud, afirmaban.

Dicha postura estudia la correlación potencial entre el bienestar psicológico y la bondad ética que se despliega en las principales virtudes. Esto contrasta con algunas posturas laicas de la psicología que consideran la salud mental como una simple ausencia de desorden.

Titus y Moncher comentaban que es necesario un nivel básico de cada una de las principales virtudes para ser considerado psicológicamente sano o tener un buen carácter. Por eso, "la psicología cristiana debe buscar no sólo la reducción de los síntomas sino también el crecimiento en las virtudes adquiridas".

En un ensayo a parte, Moncher consideraba las implicaciones de las premisas antropológicas específicamente católico cristianas para la psicología en una aportación titulada: "Implicaciones de la Antropología Católica para la Evaluación Psicológica".

Es importante, afirmaba, que un psicólogo tenga en mente una antropología teológica y filosófica plena al evaluar al cliente, y también que, interiormente, tenga la curiosidad de comprender la visión del mundo y el sistema de valores del cliente.

Con demasiada frecuencia, sin embargo, el conocimiento referente a las realidades trascendentes, normas morales, belleza estética, y al desarrollo de la virtud es típicamente excluido por los métodos clínicos tradicionales.

Moncher también comentaba que la apertura a la antropología cristiana resulta especialmente importante cuando se trata de tareas como evaluar a candidatos a entrar en el sacerdocio o en la vida religiosa, o en la labor de los tribunales católicos que deben examinar la validez de los matrimonios y la capacidad de las personas de dar su pleno y libre consentimiento en sus votos matrimoniales.

Vocación

Los miembros del IPS Bill Nordling y Phil Scrofani se ponían al otro lado de la mesa y consideraban qué significa para un médico la postura católica en su ensayo, "Implicaciones de una Antropología Católica para el Desarrollo de un Acercamiento Católico a la Psicoterapia".

Explicaban por qué el concepto de vocación es útil cuando se aplica a una carrera profesional como la de terapeuta.

"Para un cristiano, convertirse en terapeuta puede ser la respuesta a una llamada única de Dios a proporcionar servicio médico mental a clientes que sufren", escribían.

Bajo este prisma, la tarea del terapeuta no sólo implica una relación terapéutica con el cliente, sino que es una relación que va más allá del negocio. "El ver la profesión que han elegido como una vocación personal le motiva no sólo a observar de modo concienzudo su ética profesional, sino también a practicarla de acuerdo con los principios éticos católicos", añadía Nordling y Scrofani.

Esta concepción del terapeuta basada en la vocación también le servirá para motivarse cuando el trabajo con un cliente sea difícil, o cuando se requieran sacrificios de tiempo o dinero.

El concepto de vocación no sólo orientará al terapeuta en la comprensión del cliente y de su tratamiento, sino que le guiará también en la comprensión de que el cliente está encajado en una familia, en una cultura y, en ocasiones, en una tradición religiosa.

"Este acercamiento a la psicoterapia demuestra un profundo respeto por la diversidad comenzando por el principio fundamental de que el cliente es una persona única e irrepetible hecha a imagen de Dios", comentaba Nordling y Scrofani.

"Además, en última instancia, es un imperativo moral permitir al cliente que haga elecciones libremente que le autodefinan de acuerdo a su conciencia".

Al concluir su aportación, los autores especifican que un acercamiento a la psicoterapia así conformado antropológicamente no debe concebirse como opuesto a la ciencia de la psicología.

Por tanto, los métodos terapéuticos serán elegidos de acuerdo a su probada eficacia.

También concedían que el foco primario de un terapeuta debe seguir siendo el funcionamiento psicológico del cliente, dejando los temas espirituales más específicos al clero y a los directores espirituales.

En general, la revista presenta ideas provocadoras sobre cómo una antropología basada en el cristianismo puede proporcionar valiosas aportaciones sobre la condición humana.

Fuente: zenit.com

miércoles, 8 de junio de 2011

"Cuando permitimos que nuestra luz brille"


"Nuestro miedo mas hondo no es el ser ineptos,
nuestro miedo mas hondo es el ser poderosos sin medida.
No es la oscuridad, sino la luz lo que nos asusta.
Nos preguntamos, ¿quien soy yo para ser brillante, encantador, talentoso?
Por el contrario, ¿quien eres tu para no serlo?
Eres HIJO DE DIOS. Al fingirte poca cosa no sirves al mundo.
No hay iluminacion en el reducirte a tal punto que otros se sientan inseguros junto a ti.
Nacimos para ser manifiesta la gloria de Dios que existe sobre nosotros
No solo en algunos,
en TODOS.
Cuando permitimos que nuestra luz brille, inconscientemente autorizamos a otros a hacer lo mismo.
Cuando nos liberamos de nuestro propio miedo, nuestra presencia libera automaticamente a otros."

Nelson Mandela