El Evangelio

Evangelio según San Juan 15,26-27.16,12-15.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí.
Y ustedes también dan testimonio, porque están conmigo desde el principio.
Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora.
Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo.
El me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.
Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: 'Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes'."

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Bendición de Navidad


Jesús bendeci en abundancia a cada hermano que ha decidido recibírte en esta Navidad .
Nace en su corazón, como allá en Belén.
Derrama sobre su vida la bendición del Espíritu Santo.
Que la inspiración alcance su vida.


Y a vos hermano te invito a experimentar el abrazo de Dios Padre cediendo la vida de su Hijo para la salvación de todos los hombres.
Que tu corazón experimente cuanto Amor siente Nuestro Señor por vos.
Que hoy y siempre seas alcanzado por la Verdad. Conducido por la Sabiduría e impulsado por la Fe.


LA ESPERANZA HA LLEGADO NOSOTROS, LA LIBERTAD HA HECHO NIDO EN NUESTRAS VIDAS.

Ahora es el tiempo, no des la espalda al creador de la vida. Al hacedor de tu vida y de todo lo creado.

Amén

Que tengas una hermosa navidad


Alberto

Mensaje de Paz: LA ESPERANZA. por Martín Luther King


Este discurso pronunciado por Martín Luther King en la recepción del Premio Nobel de la Paz de 1964 es un canto a la esperanza para todo hombre que cree en la fuerza liberadora del amor.


«Hoy, en la noche del mundo y en la esperanza de la Buena Nueva, afirmo con audacia mi fe en el futuro de la humanidad. Me niego a creer que las circunstancias actuales hagan incapaces a los hombres para hacer una tierra mejor. Me niego a creer que el ser humano no sea más que una brizna de paja azotada por la corriente de la vida, y sin tener posibilidad alguna de influir en el curso de los acontecimientos. Me niego a compartir la opinión de aquéllos que pretenden que el hombre es, hasta un punto tal, cautivo de la noche sin estrellas, del racismo y de la guerra; que la aurora radiante de la paz y de la fraternidad no podrá nunca llegar a ser una realidad.

Me niego a hacer mía la afirmación cínica de que los pueblos irán cayendo, uno tras otro, en el torbellino del militarismo, hacia el infierno de la destrucción termonuclear. Creo que la verdad y el amor sin condiciones tendrán la última palabra. La vida, aun provisionalmente vencida, es siempre más fuerte que la muerte. Creo firmemente que, incluso en medio de los obuses que estallan y de los cañones que retumban, permanece la esperanza de un radiante amanecer. Me atrevo a creer que, un día, todos los habitantes de la tierra podrán tener tres comidas al día para la vida de su cuerpo, educación y cultura para la salud de su espíritu, igualdad y libertad para la vida de su corazón. Creo igualmente que un día toda la humanidad reconocerá en Dios la fuente de su amor.

Creo que la bondad salvadora y pacífica llegará a ser, un día, la ley. El lobo y el cordero podrán descansar juntos, cada hombre podrá sentarse debajo de su higuera, en su viña, y nadie tendrá ya que tener miedo. Creo firmemente que lo conseguiremos.»

viernes, 11 de diciembre de 2009

Testimonios de vida: Patch Adams


¿Puede la risa ayudar a vivir?

"El reír es celebrar con risa alguna cosa" dice el doctor Patch Adams como muestra de su filosofía del arte de cuidar, curar, acompañar.



Hunter "Patch" Adams (Washington, DC, 29 de diciembre de 1943), médico estadounidense. Fundó el instituto Gesundheit! en 1971. Su vida fue la base en la cual se inspiró la película Patch Adams (Dr. de la Risa) con el actor Robin Williams interpretando el papel de Hunter.
Adams actualmente vive en Arlington, Virginia, donde promueve medios alternativos de sanación para enfermos en colaboración con el instituto. Es el inventor de la risoterapia con fines médicos y terapéuticos, y el responsable de la inclusión de ésta en la medicina moderna.
Patch Adams es también un activista social, diplomático, payaso profesional, actor y tambien autor. Cada año organiza un grupo de voluntarios, de alrededor de todo el mundo, para viajar a Rusia como payasos, para traer esperanza y diversión a los huérfanos, pacientes y la gente en general. En 1998 también visitó Bosnia-Herzegovina, uno de los países de los Balcanes envuelto en un conflicto bélico. En 2005 visitó el Hospital Garrahan de Buenos Aires, Argentina, varios hogares infantiles del partido de San Martín (Buenos Aires) y el Pereira Rossell de Montevideo, Uruguay, en 2007 también se presentó en Ecuador: Quito y Cuenca en donde asistió al Instituto del cáncer SOLCA; visitó Perú con el Dr. Joe Pérez y la Dra. Evelyn Gamarra, Chile, donde ha dado conferencias en algunas universidades y Guatemala donde ofreció una conferencia para jóvenes universitarios y público en general.
Algunas de sus frases:
"Parece que no hay medios de comunicación inteligentes; más que las ideas, les interesa que yo u otra persona diga un par de chistes o se desnude para poder anunciar después una Coca-Cola. Esto es un reflejo de la corrupción que el amor por el dinero y el poder ha provocado en la medicina, el arte, las leyes y la ciencia".
"Hay dos paradojas que le intrigan de este País: el hecho de que sea una de las naciones con mayor número de millonarios y que, a la vez, tenga niños que mueren de desnutrición; y, por otro lado, que siendo un país supuestamente católico tenga una actitud de tanto desdén hacia la gente más pobre".
"La peor ofensa para el mundo son los medios de comunicación, les encanta el dolor y el miedo, nunca dan buenas noticias".
El reír es celebrar con risa alguna cosa. Hay muchas personas que dicen que la risa lo cura todo, una de estas personas lo es Patch Adams.
Nunca quiero dar autógrafos, lo más cercano a un autógrafo sería mi firma en una prescripción médica, la cual diría: Contagia la alegría o lucha por alcanzar tus metas. . A las personas que me fueran a pedir un autógrafo, les diré: 'Por favor acompáñame y ayúdame a trabajar por la paz, justicia y por el cuidado de TODAS las personas alrededor del mundo. Te daré mi tarjeta personal.' Luego le daría una lista para que se motiven a anotarse en una lista de voluntarios que me ayudan a promover mi estrategia".


(Fuente:Intramed.net)

viernes, 4 de diciembre de 2009

martes, 1 de diciembre de 2009

Música Cristiana Contemporánea


viernes, 27 de noviembre de 2009

Sobre la aventura de ser psicólogo católico en tiempos de crisis


Es necesario ser más congruentes con nuestra identidad de católicos


Para empezar, es necesario informar que existimos los psicólogos católicos. Coincido con un compañero, no me gustan las etiquetas; no voy por el mundo presentándome: «Buenas tardes, soy Yusi Cervantes, psicóloga católica», ni dice tal cosa en mi anuncio del directorio telefónico. Sin embargo, en las primeras reuniones que hemos tenido, un grupo de colegas hemos encontrado que es necesario ser más congruentes con nuestra identidad de católicos.

La aventura comenzó para muchos de nosotros en la universidad (me refiero a quienes no estudiamos en universidades de inspiración cristiana). Ahí fue atacada duramente nuestra fe. Se nos dijo que la religión es enajenante, que ser cristiano es un defecto y que nuestra fe en Dios equivale a creer en mitos y supersticiones. Pero no eran solamente los maestros y los compañeros: encontramos ataques a nuestra religión en libros de texto y artículos diversos. Soportamos estoicamente esos ataques, sobrevivimos a las confusiones que a veces éstos nos provocaban, hicimos oídos sordos a las ideas contrarias a nuestra fe; pero, desgraciadamente, no teníamos ni la madurez ni la preparación suficiente como para defender nuestras creencias.

Ya titulados, con frecuencia hemos sido vistos con desconfianza por algunos colegas. Nos consideran poco serios como profesionistas, y desde su punto de vista es lógico: si para ellos la fe entra en la categoría de superstición, entonces equivale, casi, a echar las cartas y cosas de ese tipo. ¿Cómo podrían entonces tomarnos en serio? En cuanto a los posibles pacientes, hay también quienes no confían en un psicólogo que sepan que es católico. Pero no terminan aquí nuestras dificultades. Así como muchos psicólogos nos atacan por ser católicos, muchos católicos desconfían de nosotros por ser psicólogos. Con frecuencia las personas no acuden a buscar nuestra ayuda porque les han dicho que vamos a destruir su fe y les vamos a sembrar ideas contrarias a su religión. Aquí debo decir que las personas que dan tales consejos tal vez no sepan que los psicólogos, sin importar nuestra fe, tenemos un código de ética que nos dicta el respeto hacia las creencias religiosas de nuestros pacientes, cualesquiera que sean. Y que, por otro lado, existimos los psicólogos católicos que no solamente respetamos la fe de nuestros pacientes, sino que la comprendemos porque la compartimos.Otro mal consejo que reciben muchas personas que sufren por problemas emocionales es que no acudan a recibir ayuda psicológica porque no es necesaria. «Pídele a Dios, eso es suficiente», les dicen. A este argumento yo respondo que, efectivamente, Dios es todopoderoso y puede, cuando así lo desea, sanar cualquier mal sin la ayuda de ningún medio humano. Pero no suele hacerlo. Nos ha creado en comunidad y desea que nos sirvamos unos a otros. No ir al psicólogo cuando tenemos problemas emocionales equivale a no ir al médico cuando tenemos una hemorragia o, en otro campo, no consultar a un abogado cuando recibimos una demanda legal, y ponernos, en cambio, a rezar. Rezar está bien, por supuesto, es imprescindible, pero también tenemos el deber de procurarnos los medios humanos para resolver nuestros problemas. Éstos y otros asuntos han surgido en nuestras reuniones. Tenemos muchas inquietudes y deseos de servicio.

(Fuente: Catholic.net /Autor: Yusi Cervantes Leyzaola)

martes, 10 de noviembre de 2009

Sobre las crisis


El asunto es qué hacer con los conflictos, cómo darles un manejo constructivo, robusteciendo los diferentes vínculos.


De una forma ingenua, en mayor o menor medida, se suele tener la idea de que el conflicto debe ser excluido de la vida, o bien, que su presencia implica amenaza, peligro o ruptura en las diferentes relaciones humanas. En realidad, éste es inevitable, pues las diferencias individuales, el modo de reaccionar frente a situaciones de la realidad, o ante la adversidad, hacen que emerja. En términos de lo individual, el conflicto demanda valentía, creatividad e invita al empleo y potenciación de los recursos internos, pudiendo su afrontamiento ser causa de crecimiento personal, de ampliación de pensamiento y de aumento de la capacidad para aprender de la experiencia. En lo vincular, su ausencia denunciaría superficialidad en las relaciones y su presencia, con posible resolución constructiva, conduce al fortalecimiento y la madurez afectiva. Entonces, la pregunta no debe ser, cómo estar tan lejos de sí y de otros, para que los conflictos no se susciten. O, cómo evitarlos. El asunto es más bien, qué hacer con ellos, cómo darles un manejo constructivo, que tienda hacia la vida y que ayude a crecer individualmente y a mejorar las opciones emocionales, robusteciendo los diferentes vínculos. Para responder a los interrogantes formulados, vale la pena considerar algunos puntos:


Los otros no son espejos de nosotros mismos y además, no tienen por qué serlo.

Si el afecto con alguien se daña o se rompe, porque el otro no actuó, no sintió, o no compartió un esquema de pensamiento; habría que cuestionar ese amor; porque quizás no se estaba queriendo a la otra persona, sino al propio sí mismo, proyectado en ella.

Si el día en que no funcionó espectacularmente y reveló aspectos de su propia singularidad, ya no se la pudo querer más, habría que dudar de si en realidad se la quería, dado que el amarse a sí mismo, utilizando a otros, no es amor, sino más bien narcisismo.

Se habla mucho del respeto por la diferencia y más que un ideal, esto es una praxis en las relaciones, cuando en ellas, ante la evidencia de aquello en lo que no se concuerda, no se opta por la supresión del vínculo o por la anulación del ser del otro, sino por la construcción a partir de allí. Las diferencias no tienen por qué ser cierres, sino nuevas puertas para la configuración de acuerdos nuevos, mediante el diálogo sincero y la disposición de entrega que los vínculos afectivos demandan.

Ponerse en el lugar del otro, brinda la sensibilidad de la comprensión y desde allí, la lógica del ataque y la defensa, se diluyen.

No es esto sujeción, al contrario, implica ejercer la fuerza creativa de la seguridad personal y la movilización de los recursos individuales, para sin perder el propio punto de vista, estar en condiciones de abrirse al sentir, respetar y valorar el del otro, con miras a configurar de conjunto, una nueva alternativa cómoda para ambas partes.

Asumir lo propio siempre es básico en la resolución de conflictos, porque puede conducir a la reparación, en caso de necesidad; así como también a poder diferenciar y no dejarse cargar con cosas que no corresponden a la propia persona, sino más bien al otro; pero acompañándolo en su proceso, con claridad y consideración.

También salvaguarda de la lucha de poderes, en la medida en que con equidad, se ponderan los puntos de vista en cuestión, sin caer en la trampa de responsabilizar al afuera de lo personal, o de tratar de negar lo de los demás, pues esto no sería construir, sino coartar.


“Cuando el infierno son los otros, el paraíso no es uno mismo” (Inventario-Mario Benedetti)


(Por Sofía Uribe Arbeláez, Fuente: elcatolicismo.com)