
El Evangelio
Evangelio según San Juan 15,26-27.16,12-15.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí.
Y ustedes también dan testimonio, porque están conmigo desde el principio.
Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora.
Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo.
El me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.
Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: 'Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes'."
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martes, 1 de diciembre de 2009
viernes, 27 de noviembre de 2009
Sobre la aventura de ser psicólogo católico en tiempos de crisis

Es necesario ser más congruentes con nuestra identidad de católicos
Para empezar, es necesario informar que existimos los psicólogos católicos. Coincido con un compañero, no me gustan las etiquetas; no voy por el mundo presentándome: «Buenas tardes, soy Yusi Cervantes, psicóloga católica», ni dice tal cosa en mi anuncio del directorio telefónico. Sin embargo, en las primeras reuniones que hemos tenido, un grupo de colegas hemos encontrado que es necesario ser más congruentes con nuestra identidad de católicos.
La aventura comenzó para muchos de nosotros en la universidad (me refiero a quienes no estudiamos en universidades de inspiración cristiana). Ahí fue atacada duramente nuestra fe. Se nos dijo que la religión es enajenante, que ser cristiano es un defecto y que nuestra fe en Dios equivale a creer en mitos y supersticiones. Pero no eran solamente los maestros y los compañeros: encontramos ataques a nuestra religión en libros de texto y artículos diversos. Soportamos estoicamente esos ataques, sobrevivimos a las confusiones que a veces éstos nos provocaban, hicimos oídos sordos a las ideas contrarias a nuestra fe; pero, desgraciadamente, no teníamos ni la madurez ni la preparación suficiente como para defender nuestras creencias.
Ya titulados, con frecuencia hemos sido vistos con desconfianza por algunos colegas. Nos consideran poco serios como profesionistas, y desde su punto de vista es lógico: si para ellos la fe entra en la categoría de superstición, entonces equivale, casi, a echar las cartas y cosas de ese tipo. ¿Cómo podrían entonces tomarnos en serio? En cuanto a los posibles pacientes, hay también quienes no confían en un psicólogo que sepan que es católico. Pero no terminan aquí nuestras dificultades. Así como muchos psicólogos nos atacan por ser católicos, muchos católicos desconfían de nosotros por ser psicólogos. Con frecuencia las personas no acuden a buscar nuestra ayuda porque les han dicho que vamos a destruir su fe y les vamos a sembrar ideas contrarias a su religión. Aquí debo decir que las personas que dan tales consejos tal vez no sepan que los psicólogos, sin importar nuestra fe, tenemos un código de ética que nos dicta el respeto hacia las creencias religiosas de nuestros pacientes, cualesquiera que sean. Y que, por otro lado, existimos los psicólogos católicos que no solamente respetamos la fe de nuestros pacientes, sino que la comprendemos porque la compartimos.Otro mal consejo que reciben muchas personas que sufren por problemas emocionales es que no acudan a recibir ayuda psicológica porque no es necesaria. «Pídele a Dios, eso es suficiente», les dicen. A este argumento yo respondo que, efectivamente, Dios es todopoderoso y puede, cuando así lo desea, sanar cualquier mal sin la ayuda de ningún medio humano. Pero no suele hacerlo. Nos ha creado en comunidad y desea que nos sirvamos unos a otros. No ir al psicólogo cuando tenemos problemas emocionales equivale a no ir al médico cuando tenemos una hemorragia o, en otro campo, no consultar a un abogado cuando recibimos una demanda legal, y ponernos, en cambio, a rezar. Rezar está bien, por supuesto, es imprescindible, pero también tenemos el deber de procurarnos los medios humanos para resolver nuestros problemas. Éstos y otros asuntos han surgido en nuestras reuniones. Tenemos muchas inquietudes y deseos de servicio.
(Fuente: Catholic.net /Autor: Yusi Cervantes Leyzaola)
La aventura comenzó para muchos de nosotros en la universidad (me refiero a quienes no estudiamos en universidades de inspiración cristiana). Ahí fue atacada duramente nuestra fe. Se nos dijo que la religión es enajenante, que ser cristiano es un defecto y que nuestra fe en Dios equivale a creer en mitos y supersticiones. Pero no eran solamente los maestros y los compañeros: encontramos ataques a nuestra religión en libros de texto y artículos diversos. Soportamos estoicamente esos ataques, sobrevivimos a las confusiones que a veces éstos nos provocaban, hicimos oídos sordos a las ideas contrarias a nuestra fe; pero, desgraciadamente, no teníamos ni la madurez ni la preparación suficiente como para defender nuestras creencias.
Ya titulados, con frecuencia hemos sido vistos con desconfianza por algunos colegas. Nos consideran poco serios como profesionistas, y desde su punto de vista es lógico: si para ellos la fe entra en la categoría de superstición, entonces equivale, casi, a echar las cartas y cosas de ese tipo. ¿Cómo podrían entonces tomarnos en serio? En cuanto a los posibles pacientes, hay también quienes no confían en un psicólogo que sepan que es católico. Pero no terminan aquí nuestras dificultades. Así como muchos psicólogos nos atacan por ser católicos, muchos católicos desconfían de nosotros por ser psicólogos. Con frecuencia las personas no acuden a buscar nuestra ayuda porque les han dicho que vamos a destruir su fe y les vamos a sembrar ideas contrarias a su religión. Aquí debo decir que las personas que dan tales consejos tal vez no sepan que los psicólogos, sin importar nuestra fe, tenemos un código de ética que nos dicta el respeto hacia las creencias religiosas de nuestros pacientes, cualesquiera que sean. Y que, por otro lado, existimos los psicólogos católicos que no solamente respetamos la fe de nuestros pacientes, sino que la comprendemos porque la compartimos.Otro mal consejo que reciben muchas personas que sufren por problemas emocionales es que no acudan a recibir ayuda psicológica porque no es necesaria. «Pídele a Dios, eso es suficiente», les dicen. A este argumento yo respondo que, efectivamente, Dios es todopoderoso y puede, cuando así lo desea, sanar cualquier mal sin la ayuda de ningún medio humano. Pero no suele hacerlo. Nos ha creado en comunidad y desea que nos sirvamos unos a otros. No ir al psicólogo cuando tenemos problemas emocionales equivale a no ir al médico cuando tenemos una hemorragia o, en otro campo, no consultar a un abogado cuando recibimos una demanda legal, y ponernos, en cambio, a rezar. Rezar está bien, por supuesto, es imprescindible, pero también tenemos el deber de procurarnos los medios humanos para resolver nuestros problemas. Éstos y otros asuntos han surgido en nuestras reuniones. Tenemos muchas inquietudes y deseos de servicio.
(Fuente: Catholic.net /Autor: Yusi Cervantes Leyzaola)
martes, 10 de noviembre de 2009
Sobre las crisis

El asunto es qué hacer con los conflictos, cómo darles un manejo constructivo, robusteciendo los diferentes vínculos.
De una forma ingenua, en mayor o menor medida, se suele tener la idea de que el conflicto debe ser excluido de la vida, o bien, que su presencia implica amenaza, peligro o ruptura en las diferentes relaciones humanas. En realidad, éste es inevitable, pues las diferencias individuales, el modo de reaccionar frente a situaciones de la realidad, o ante la adversidad, hacen que emerja. En términos de lo individual, el conflicto demanda valentía, creatividad e invita al empleo y potenciación de los recursos internos, pudiendo su afrontamiento ser causa de crecimiento personal, de ampliación de pensamiento y de aumento de la capacidad para aprender de la experiencia. En lo vincular, su ausencia denunciaría superficialidad en las relaciones y su presencia, con posible resolución constructiva, conduce al fortalecimiento y la madurez afectiva. Entonces, la pregunta no debe ser, cómo estar tan lejos de sí y de otros, para que los conflictos no se susciten. O, cómo evitarlos. El asunto es más bien, qué hacer con ellos, cómo darles un manejo constructivo, que tienda hacia la vida y que ayude a crecer individualmente y a mejorar las opciones emocionales, robusteciendo los diferentes vínculos. Para responder a los interrogantes formulados, vale la pena considerar algunos puntos:
Los otros no son espejos de nosotros mismos y además, no tienen por qué serlo.
Si el afecto con alguien se daña o se rompe, porque el otro no actuó, no sintió, o no compartió un esquema de pensamiento; habría que cuestionar ese amor; porque quizás no se estaba queriendo a la otra persona, sino al propio sí mismo, proyectado en ella.
Si el día en que no funcionó espectacularmente y reveló aspectos de su propia singularidad, ya no se la pudo querer más, habría que dudar de si en realidad se la quería, dado que el amarse a sí mismo, utilizando a otros, no es amor, sino más bien narcisismo.
Se habla mucho del respeto por la diferencia y más que un ideal, esto es una praxis en las relaciones, cuando en ellas, ante la evidencia de aquello en lo que no se concuerda, no se opta por la supresión del vínculo o por la anulación del ser del otro, sino por la construcción a partir de allí. Las diferencias no tienen por qué ser cierres, sino nuevas puertas para la configuración de acuerdos nuevos, mediante el diálogo sincero y la disposición de entrega que los vínculos afectivos demandan.
Ponerse en el lugar del otro, brinda la sensibilidad de la comprensión y desde allí, la lógica del ataque y la defensa, se diluyen.
No es esto sujeción, al contrario, implica ejercer la fuerza creativa de la seguridad personal y la movilización de los recursos individuales, para sin perder el propio punto de vista, estar en condiciones de abrirse al sentir, respetar y valorar el del otro, con miras a configurar de conjunto, una nueva alternativa cómoda para ambas partes.
Asumir lo propio siempre es básico en la resolución de conflictos, porque puede conducir a la reparación, en caso de necesidad; así como también a poder diferenciar y no dejarse cargar con cosas que no corresponden a la propia persona, sino más bien al otro; pero acompañándolo en su proceso, con claridad y consideración.
También salvaguarda de la lucha de poderes, en la medida en que con equidad, se ponderan los puntos de vista en cuestión, sin caer en la trampa de responsabilizar al afuera de lo personal, o de tratar de negar lo de los demás, pues esto no sería construir, sino coartar.
“Cuando el infierno son los otros, el paraíso no es uno mismo” (Inventario-Mario Benedetti)
(Por Sofía Uribe Arbeláez, Fuente: elcatolicismo.com)
jueves, 29 de octubre de 2009
Música Cristiana: 18º Multifestival BANUEV 2009

"Hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo" (1Tim 4,10)
Un evento histórico en Argentina! Músicos cristianos (católicos y evangélicos) UNIDOS por JESUS VIVO
BS AS AUDITORIO DE BUENOS AIRES
Av. Pueyrredón y Av. LibertadorBuenos Aires Design Recoleta
NOV 6 -7
BUENOS AIRES – ARGENTINA
Este multifestival de la juventud se desarrollará en el Auditorio Buenos Aires, en el barrio porteño de Recoleta, y contará con las actuaciones Kyrios Emmanuel, Carlos Seoane, Kyosko, Terra Nova Horacio Zanotto, Marisol Otero, Efata y Al Tercer Día, y de Alfareros (República Dominicana), entre otros.El Grupo Buenos Aires para una Nueva Evangelización (Banuev) es una comunidad de artistas católicos cuyo principal objetivo es "anunciar al mundo la Belleza que nos ama, nos crea y nos salva, utilizando la pedagogía de Jesús para contribuir a una nueva evangelización a través del arte en todas sus disciplinas". También se propone construir un espacio de expresión, comunión y oración de los artistas cristianos; dar servicios concretos a la Iglesia católica y la comunidad en general, particularmente promoviendo y organizando encuentros de artistas, seminarios, manifestaciones artísticas y espectáculos, convivencias y retiros para artistas, entre otras iniciativas; y promover los valores de la cultura de la vida en la sociedad.
Para mayor información: banuevmutifestival@hotmail.com
Este multifestival de la juventud se desarrollará en el Auditorio Buenos Aires, en el barrio porteño de Recoleta, y contará con las actuaciones Kyrios Emmanuel, Carlos Seoane, Kyosko, Terra Nova Horacio Zanotto, Marisol Otero, Efata y Al Tercer Día, y de Alfareros (República Dominicana), entre otros.El Grupo Buenos Aires para una Nueva Evangelización (Banuev) es una comunidad de artistas católicos cuyo principal objetivo es "anunciar al mundo la Belleza que nos ama, nos crea y nos salva, utilizando la pedagogía de Jesús para contribuir a una nueva evangelización a través del arte en todas sus disciplinas". También se propone construir un espacio de expresión, comunión y oración de los artistas cristianos; dar servicios concretos a la Iglesia católica y la comunidad en general, particularmente promoviendo y organizando encuentros de artistas, seminarios, manifestaciones artísticas y espectáculos, convivencias y retiros para artistas, entre otras iniciativas; y promover los valores de la cultura de la vida en la sociedad.
Para mayor información: banuevmutifestival@hotmail.com
lunes, 26 de octubre de 2009
Palabras de La Madre Teresa: "La Vida es..."

"La vida es una oportunidad, aprovéchala.
La vida es belleza, admírala.
La vida es beatitud, saboréala.
La vida es un sueño, hazlo realidad.
La vida es un reto, afróntalo.
La vida es un deber, cúmplelo.
La vida es un juego, juégalo.
La vida es preciosa, cuídala.
La vida es riqueza, consérvala.
La vida es amor, gózala.
La vida es un misterio, devélalo.
La vida es promesa, cúmplela.
La vida es tristeza, supérala.
La vida es un himno, cántalo.
La vida es un combate, acéptalo.
La vida es una tragedia, doméñala.
La vida es una aventura, arróstrala.
La vida es felicidad, merécela.
La vida es la vida, defiéndela.
Madre Teresa de Calcuta(Agnes Gonxha Bojashiu)
Escrito de su puño y letra sobre un tablón de la pared de una de las casas abiertaspor las Hermanas de la Caridad en Nueva York, para atender enfermos del SIDA)
Escrito de su puño y letra sobre un tablón de la pared de una de las casas abiertaspor las Hermanas de la Caridad en Nueva York, para atender enfermos del SIDA)
martes, 13 de octubre de 2009
Entrevista: "Psicología con tratamiento espiritual"

Fragmento de una entrevista al Dr. Martín Echavarría: Director de Estudios de Psicología, Universidad Abat Oliba, España
Has escrito algunos artículos sobre el psicólogo católico Rudolf Allers. Éste plantea que el pecado es la base de la psicopatología, ¿qué piensas acerca de eso?
Allers es un autor de un período concreto del desarrollo de la psicología, y tiene muchos puntos fuertes que yo creo que merecen la pena recuperarse: en primer lugar es el único representante verdaderamente católico en la época clásica de la psicoterapia, está en un momento clave del desarrollo de la psicoterapia y psicoterapia no se entiende sino desde esa época. Fue alumno de Freud, discípulo de Adler, maestro de Frankl, en fin, estuvo en una época crucial y fue el único representante católico fiel a los principios básicos de una antropología cristiana. Creo que es un autor que merece ser destacado, merece recordarse, incluso ser una especie de emblema de un repensamiento, replanteamiento de la psicología y en particular de la psicoterapia. En segundo lugar, en algunos puntos concretos hay observaciones muy importantes, aunque muy discutidas, como por ejemplo la relación establecida por él entre el desorden moral y el desorden psicológico, lo que se llama el carácter neurótico, creo que ahí hay unas observaciones muy inteligentes que pueden ser precisadas, mejoradas, pero que poca gente ha hecho con la lucidez que ha hecho Allers.
¿Si la psicología estudia al hombre y busca darle respuesta a sus necesidades por qué crees que no tiene una antropología de base?
La psicoterapia moderna, la psicoterapia del s. XX es elaborada por médicos inicialmente, neurólogos y psiquiatras. Estos neuropsiquiatras por la mentalidad en que surge la psicoterapia, finales del s. XIX, ya han formado una mentalidad positivista, que por principio no sólo cierra e ignora lo filosófico, lo teológico, sino que lo combate. En segundo lugar, porque muchos de los autores principales están imbuidos de ideologías anticristianas, comprenden la psicoterapia como una alternativa a la guía espiritual cristiana. La psicoterapia nació en un ambiente ideológico hostil al cristianismo: ambiente positivista, formación científica de personas que son médicos y por otra parte, ya en una cuestión más voluntaria, una ideología de combate contra la antropología cristiana. Y ese ambiente hostil continúa…por lo tanto la influencia de la psicología católica es débil...Una influencia prácticamente nula y ambientes no sólo extracristianos. Una tarea totalmente por hacer y no se llegará a eso del todo si no llegamos a las universidades católicas porque las iniciativas individuales dependen de la fuerza individual y la fuerza individual no puede poner tiempo y dinero en proyectos de investigación que son fundamento muy necesario para una labor sistemática, coherente, y proponible de una psicología cristiana, de una psicología de verdad.
De cara a la reunión de Aparecida, como psicólogo y filósofo ¿cuáles son los puntos en los que se debería centrar el diálogo en la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano?
Yo creo que hay un gran tema que atraviesa muchas de las áreas, es el tema de la educación católica, en colegios y particularmente de cara al futuro de la nueva evangelización, en las universidades católicas...Yo creo que ahí hay un gran tema, el de la educación católica y en particular el de las universidades católicas, porque cada vez más la tendencia será la influencia de lo académico, y además, lo lógico es que crezca el número de personas en la universidad, por lo cual yo creo que es un punto fundamental.
(Fuente:Catholic.net)
viernes, 2 de octubre de 2009
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